Jorge Fernández Díaz sigue en su particular cruzada contra los maricas. El pobre hombre ahora va diciendo esto: “Si nos oponemos al matrimonio entre personas del mismo sexo, no podemos usar argumentos confesionales. Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonio no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada”.

Claro. Menudo batiburrillo tiene este hombre en su cabeza. Habla de religión y luego habla de ‘pervivencia de la especie’ refiriéndose al ser humano. Pues a ver con qué se queda. En la Biblia solo se habla de unos pocos animales (la abeja, el asno, el águila…) y en ningún momento se enumera al hombre y a la mujer como especie.

Además, ¿qué más le da que se puedan o no casar los maricones? Si van a procrear y favorecer la “pervivencia de la especie” lo mismo estando casados que solteros. Y luego, por otro lado, es la propia especie (la que el defiende) la que ha decidido que haya o no maricas. Así que a ver en qué quedamos.

Jorge Fernández Díaz sigue en su particular cruzada contra los maricas. El pobre hombre ahora va diciendo esto: “Si nos oponemos al matrimonio entre personas del mismo sexo, no podemos usar argumentos confesionales. Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonio no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada”.

Claro. Menudo batiburrillo tiene este hombre en su cabeza. Habla de religión y luego habla de ‘pervivencia de la especie’ refiriéndose al ser humano. Pues a ver con qué se queda. En la Biblia solo se habla de unos pocos animales (la abeja, el asno, el águila…) y en ningún momento se enumera al hombre y a la mujer como especie.

Además, ¿qué más le da que se puedan o no casar los maricones? Si van a procrear y favorecer la “pervivencia de la especie” lo mismo estando casados que solteros. Y luego, por otro lado, es la propia especie (la que el defiende) la que ha decidido que haya o no maricas. Así que a ver en qué quedamos.