‘Anna Karenina’, Eau de Tolstoi

La historia es conocida por todos, pero seremos generosos y haremos un breve resumen para los que no sean muy leidos: Anna Karenina, mujer casada y de alto nivel social, viaja a Moscú para visitar a su hermano, allí vivirá una historia de amor que pondrá en peligro su estatus social y pondrá en evidencia la hipocresía de la época.

Cuando un director afronta el reto de adaptar un texto clásico, puede optar por dos caminos; hacer un José Luis Garci (un tostón, para entendernos), o bien puede jugar a ser original y añadir un toque transgresor y actual a una obra que (en teoría) conoce casi todo el mundo.

Joe Wright (“Expiación”) ha intentado hacer lo segundo con esta Anna Karenina; Con el pretexto de que la sociedad de la época era un gran teatro lleno de formalidades, protocolos y modos de conducta, ha ubicado la casi totalidad del film en un gran teatro, así, de una manera operística y bastante original, transforma el patio de butacas y el escenario en una pista de hielo, en un hipódromo con sus caballos, una estación de tren o un palacio, según donde tenga lugar la acción en cada momento.

El director consigue momentos de puritito lujo en escenas que recuerdan a películas como ‘Moulin Rouge’ o al ‘Dracula’ de Coppola; Utiliza miniaturas, juguetes, transparencias o telones para simular diferentes escenarios y cambiar de escenas. La pena es que tras un inicio muy prometedor a nivel visual, se desinfla por momentos y se vuelve más clasicorra.

La gran pega es la pareja protagonista. Keira Knightley luce muy bien con sus trajes de época, y pone muy buenas caritas y mohines de sufrimiento, eso la hace una buena candidata a protagonizar una fotonovela o ser protagonista de un anuncio de perfumes de Elie Saab, pero para nada transmite la fragilidad y la locura que tiene que dotar al personaje. Eso sí, la chica luce los corpiños y los recogidos con volumen como nadie, sale divina y al menos es agradable a la vista.

La elección del protagonista masculino, por el que Anna Karenina deja a su marido y su reputación, no es muy acertada; Aaron Taylor-Johnson es muy poquita cosa y no justifica la pasión que Anna siente por él; teniendo en cuenta que el cornudo es Jude Law, es como si Anna hubiera preferido un sandwich de Jamon York con pan integral en vez de un buen plato de Jamón de Jabugo de pata negra, y eso que Law sale aquí algo envejecido por necesidades del guión.

Una película, con todo, que merece ser vista. La escenografia y el vestuario son de lo mejorcito que se ha visto este año y queda muy bien en pantalla grande, además es un buen ejemplo de que se pueden hacer adaptaciones de clásicos de manera original y dinámica. Garci, analyze this.

Lo mejor: La escenografía y la imaginación del director.
Lo peor: La pareja protagonista, con el mismo carisma que una cigala y un plato de jamón de pavo.
El actor: Jude Law, irreconocible en su papel de marido cornudo y santurrón.
La escena: El primer baile de los amantes, cogelando a su paso los movimientos de sus compañeros de pista. Por que…se empeñan en hacernos creer que Keira Knightley es una gran actriz dramática?

‘Anna Karenina’, Eau de Tolstoi

La historia es conocida por todos, pero seremos generosos y haremos un breve resumen para los que no sean muy leidos: Anna Karenina, mujer casada y de alto nivel social, viaja a Moscú para visitar a su hermano, allí vivirá una historia de amor que pondrá en peligro su estatus social y pondrá en evidencia la hipocresía de la época.

Cuando un director afronta el reto de adaptar un texto clásico, puede optar por dos caminos; hacer un José Luis Garci (un tostón, para entendernos), o bien puede jugar a ser original y añadir un toque transgresor y actual a una obra que (en teoría) conoce casi todo el mundo.

Joe Wright (“Expiación”) ha intentado hacer lo segundo con esta Anna Karenina; Con el pretexto de que la sociedad de la época era un gran teatro lleno de formalidades, protocolos y modos de conducta, ha ubicado la casi totalidad del film en un gran teatro, así, de una manera operística y bastante original, transforma el patio de butacas y el escenario en una pista de hielo, en un hipódromo con sus caballos, una estación de tren o un palacio, según donde tenga lugar la acción en cada momento.

El director consigue momentos de puritito lujo en escenas que recuerdan a películas como ‘Moulin Rouge’ o al ‘Dracula’ de Coppola; Utiliza miniaturas, juguetes, transparencias o telones para simular diferentes escenarios y cambiar de escenas. La pena es que tras un inicio muy prometedor a nivel visual, se desinfla por momentos y se vuelve más clasicorra.

La gran pega es la pareja protagonista. Keira Knightley luce muy bien con sus trajes de época, y pone muy buenas caritas y mohines de sufrimiento, eso la hace una buena candidata a protagonizar una fotonovela o ser protagonista de un anuncio de perfumes de Elie Saab, pero para nada transmite la fragilidad y la locura que tiene que dotar al personaje. Eso sí, la chica luce los corpiños y los recogidos con volumen como nadie, sale divina y al menos es agradable a la vista.

La elección del protagonista masculino, por el que Anna Karenina deja a su marido y su reputación, no es muy acertada; Aaron Taylor-Johnson es muy poquita cosa y no justifica la pasión que Anna siente por él; teniendo en cuenta que el cornudo es Jude Law, es como si Anna hubiera preferido un sandwich de Jamon York con pan integral en vez de un buen plato de Jamón de Jabugo de pata negra, y eso que Law sale aquí algo envejecido por necesidades del guión.

Una película, con todo, que merece ser vista. La escenografia y el vestuario son de lo mejorcito que se ha visto este año y queda muy bien en pantalla grande, además es un buen ejemplo de que se pueden hacer adaptaciones de clásicos de manera original y dinámica. Garci, analyze this.

Lo mejor: La escenografía y la imaginación del director.
Lo peor: La pareja protagonista, con el mismo carisma que una cigala y un plato de jamón de pavo.
El actor: Jude Law, irreconocible en su papel de marido cornudo y santurrón.
La escena: El primer baile de los amantes, cogelando a su paso los movimientos de sus compañeros de pista. Por que…se empeñan en hacernos creer que Keira Knightley es una gran actriz dramática?