Acabamos de ver ‘Efectos secundarios’, la última película de Steven Soderbergh, ese hombre capaz de filmar a ‘Erin Brockovich’ investigando complots gubernamentales en bragas y sujetador, al Espartano ‘Che’ caminando por la selva cámara en mano, a los tiarrones de ‘Magic Mike’ con un flow de cámara que ni Sara Montiel en sus mejores tiempos, a los poco agraciados capos de la droga colombianos de ‘Traffic’ o al glamouroso grupo de ‘Ocean´s Eleven’. Uno nunca sabe qué esperar cuando va a ver una película de este hombre, y ahí está la gracia. Es el auténtico camaleón del cine actual en cuanto a directores; capaz de cambiar radicalmente de estilo en cada película.

Soderbergh, si alguna división hace entre sus películas son: por un lado aquellas experimentales con actores poco o nada conocidos (ha trabajado con una actriz porno real en ‘The Girlfriend Experience’ o con Oscar Jaenada en ‘Che’, con eso lo decimos todo) y en el otro lado películas ultracomerciales, llenas de estrellas y de estética y argumento mas convencional: su larga lista de actores fetiche incluye a George Clooney, Julia Roberts, Michael Douglas, Catherine Zeta Jones, Channing Tatum… Se nota que ama trabajar con actores y saca lo mejor de ellos en cada colaboración.

‘Inside Effects’, que pertenece al segundo grupo, es, no nos engañemos, una película de acción. Pero donde en otras películas hay persecuciones, en esta hay conversaciones. Donde en otras hay tiros aquí hay miradas. Destacan una Catherine Zeta Jones, en un papel de psicóloga cachonda que no desentonaría nada en una película española de la época del destape; Rooney Mara, que revalida su nominación al Oscar por ‘Millennium’ o Jude Law, que con cada película nos demuestra que le espera una magnífica madurez.

Estamos ante una película de ambientes bonitos, guapos matrimonios WASP con problemas, psicólogas malvadas que creen poder manejar a sus clientes a capricho y un protagonista mas o menos guapo que intenta arreglar todo el entuerto. Si tuviéramos que clasificar de alguna manera a ‘Side Effects’ sería como thriller Hi-Tech, en la linea de aquellas películas que tan de moda estuvieron en los años 90 y en las que, con la excusa de mostrar un polvo entre Demi Moore y Michael Douglas, nos teníamos que tragar dos horas de tensión absurda y tecnología que no venia al caso. Eso sí: estaba todo muy bien presentado con casas bonitas, ordenadores Apple y fotografía limpia. Nada de cámara en mano, todo con trípode como Dios manda.

Es difícil poder hablar de la película sin desvelar la trama y los giros que tiene, que realmente son lo gracioso del film. Sólo apuntar que es muy recomendable si queréis pasar unas horitas en tensión con una historia construída a base de secretos y mentiras y una línea argumental que crítica el poder que las multinacionales farmacéuticas tienen sobre la sociedad actual.

No sabemos si será la última película de Soderbergh, que ha declarado que se retira de la industria tras los problemas que ha tenido para estrenar el biopic de Liberace (se estrenará finalmente el mes que viene en HBO) lo que sí está claro es que nos deja con buen sabor de boca, y eso ya es mucho.

LO MEJOR: Los actores. El personaje de Catherine Zeta Jones entra por derecho propio en la galería de personajes imposibles que debemos amar.
LO PEOR: Que pueda decepcionar al que espere una crítica a las multinacionales farmacéuticas, la hay, pero ante todo es una película de misterio, simple y llanamente.
EL MOMENTO: Rooney Mara en el último plano de la cinta. Muy, muy inquietante,

Acabamos de ver ‘Efectos secundarios’, la última película de Steven Soderbergh, ese hombre capaz de filmar a ‘Erin Brockovich’ investigando complots gubernamentales en bragas y sujetador, al Espartano ‘Che’ caminando por la selva cámara en mano, a los tiarrones de ‘Magic Mike’ con un flow de cámara que ni Sara Montiel en sus mejores tiempos, a los poco agraciados capos de la droga colombianos de ‘Traffic’ o al glamouroso grupo de ‘Ocean´s Eleven’. Uno nunca sabe qué esperar cuando va a ver una película de este hombre, y ahí está la gracia. Es el auténtico camaleón del cine actual en cuanto a directores; capaz de cambiar radicalmente de estilo en cada película.

Soderbergh, si alguna división hace entre sus películas son: por un lado aquellas experimentales con actores poco o nada conocidos (ha trabajado con una actriz porno real en ‘The Girlfriend Experience’ o con Oscar Jaenada en ‘Che’, con eso lo decimos todo) y en el otro lado películas ultracomerciales, llenas de estrellas y de estética y argumento mas convencional: su larga lista de actores fetiche incluye a George Clooney, Julia Roberts, Michael Douglas, Catherine Zeta Jones, Channing Tatum… Se nota que ama trabajar con actores y saca lo mejor de ellos en cada colaboración.

‘Inside Effects’, que pertenece al segundo grupo, es, no nos engañemos, una película de acción. Pero donde en otras películas hay persecuciones, en esta hay conversaciones. Donde en otras hay tiros aquí hay miradas. Destacan una Catherine Zeta Jones, en un papel de psicóloga cachonda que no desentonaría nada en una película española de la época del destape; Rooney Mara, que revalida su nominación al Oscar por ‘Millennium’ o Jude Law, que con cada película nos demuestra que le espera una magnífica madurez.

Estamos ante una película de ambientes bonitos, guapos matrimonios WASP con problemas, psicólogas malvadas que creen poder manejar a sus clientes a capricho y un protagonista mas o menos guapo que intenta arreglar todo el entuerto. Si tuviéramos que clasificar de alguna manera a ‘Side Effects’ sería como thriller Hi-Tech, en la linea de aquellas películas que tan de moda estuvieron en los años 90 y en las que, con la excusa de mostrar un polvo entre Demi Moore y Michael Douglas, nos teníamos que tragar dos horas de tensión absurda y tecnología que no venia al caso. Eso sí: estaba todo muy bien presentado con casas bonitas, ordenadores Apple y fotografía limpia. Nada de cámara en mano, todo con trípode como Dios manda.

Es difícil poder hablar de la película sin desvelar la trama y los giros que tiene, que realmente son lo gracioso del film. Sólo apuntar que es muy recomendable si queréis pasar unas horitas en tensión con una historia construída a base de secretos y mentiras y una línea argumental que crítica el poder que las multinacionales farmacéuticas tienen sobre la sociedad actual.

No sabemos si será la última película de Soderbergh, que ha declarado que se retira de la industria tras los problemas que ha tenido para estrenar el biopic de Liberace (se estrenará finalmente el mes que viene en HBO) lo que sí está claro es que nos deja con buen sabor de boca, y eso ya es mucho.

LO MEJOR: Los actores. El personaje de Catherine Zeta Jones entra por derecho propio en la galería de personajes imposibles que debemos amar.
LO PEOR: Que pueda decepcionar al que espere una crítica a las multinacionales farmacéuticas, la hay, pero ante todo es una película de misterio, simple y llanamente.
EL MOMENTO: Rooney Mara en el último plano de la cinta. Muy, muy inquietante,