Özil no tenía fama de guapo pero ahora se ha cortado el pelo y ha cobrado una curiosa belleza muy peculiar. Ya nadie puede decir que es feo. Además, el muchacho está poniendo de su parte y cuida su cuerpo como si fuera una cría de elefante procreada en cautividad. Y mira, ahora le empiezan a salir contratos al chico.


Özil no tenía fama de guapo pero ahora se ha cortado el pelo y ha cobrado una curiosa belleza muy peculiar. Ya nadie puede decir que es feo. Además, el muchacho está poniendo de su parte y cuida su cuerpo como si fuera una cría de elefante procreada en cautividad. Y mira, ahora le empiezan a salir contratos al chico.