javier
Amenzing ha estado hablando con Javier Santaolla es unIngeniero doctor en física de partículas que ha formado parte del equipo de investigadores del CERN. Javier es miembro de Big Van, con quienes hace monólogos y charlas en empresas. También co-presenta ‘Telecienciario’ y protagoniza el canal de YouTube ‘Date Un Voltio’ donde puedes aprender en un ‘plis plas’ lo que es el Efecto Doppler o el vacío cuántico.

Es co-autor de tres libros, publicó su primera obra en solitario (‘El Bosón de Higgs no te va a hacer la cama’ que ya va por su segunda edición) y el 2 de mayo publicará su nuevo libro: ‘Inteligencia Física’, sobre cómo ve el mundo un físico. Con él hemos hablado de cómo es la vida de un científico, de los mitos y estereotipos que a veces les rodean, del sistema educativo e incluso del amor y la música. Ha sido una conversación súper agradable en la que hemos podido comprobar su simpatía y su pasión por la ciencia.

LA DIVULGACIÓN CIENTÍFICA EN LA ERA YOUTUBE

¿Cómo surgió la idea de divulgar la ciencia?
A mi desde pequeño, en el colegió y en la universidad, siempre me gustó contar las cosas que yo iba aprendiendo. Era una manera muy bonita de compartir mi pasión por la ciencia. Y desde que investigaba en el CERN ya comencé a hacer conferencias y visitas guiadas al laboratorio. Más tarde apareció Big Van, que somos un grupo de amigos que hacemos monólogos y ya pasó todo a ser más profesional.


¿Cómo ves que en la era de los contenidos de consumo rápido tenga tanto éxito tu canal de YouTube y tus libros con contenidos más profundos?

Es muy interesante. Hemos notado que hay una necesidad por parte del público de un tipo de contenido no tan vacío. Si haces un monólogo te encuentras gente que busca un contenido añadido al típico monólogo de humor. Si haces un vídeo en YouTube te das cuenta de que hay gente que busca vídeos más allá de los típicos de ‘youtubers’ que cuenta otro tipo de cosas más absurdas. También pasa con los libros. Hay mucha gente que busca un valor añadido, que es aprender.

¿Crees que no hay más contenidos con valor añadido porque quizás las empresas no terminen de creer que eso va a funcionar?
No, yo realmente lo que he visto ha sido una acogida muy buena en todos los sectores. Tanto empresarial como clientes y usuarios. Han visto que es añadir un factor más al entretenimiento. Es entretenimiento con eduación, aprendizaje, formación… Muchas empresas que quieren mejorar la forma en la que se comunican los trabajadores contratan nuestros servicios para desarrollar esa parte que a veces quedaba más desatendida.

¿Han encontrado las empresas una nueva vía de formación, de aportar algo diferente a nivel corporativo?

Exacto, sí. Ha llamado mucho la atención de las empresas porque es una forma diferente de entender el entretenimiento. Muchas veces lo que hacen en empresas en grandes convenciones es diferenciar la agenda propia del evento de la agenda de diversión. Con nosotros pueden integrar las dos, que la parte de entretenimiento tenga parte de formación. La comunicación es una herramienta fundamental a todos los niveles y la comunicación de contenido científico, que es un contenido arduo, de forma entretenido es como un mecanismo fundamental para muchas empresas.

Uno de los vídeos de Javier en su canal de Youtube:

En tu libro ‘El Bosson de Higgs no te va a hacer la cama’ eres crítico con el plan de estudios que hay generalizado en la sociedad actual. ¿Cómo crees que se podría mejorar?
Es una pregunta muy amplia, habría que hacer un estudio (de hecho ya se están haciendo) de cómo mejorar sobre todo el aprendizaje de las ciencias que siempre han tenido esa etiqueta de asignaturas a evitar. Desde luego, dentro de todos los diferentes componentes que se pueden incluir para mejorar los planes de estudio, para mi el básico y fundamental es que en las enseñanzas de la ciencia el alumno tenga un papel más activo dentro del aprendizaje. Ya no tiene sentido que las ciencias se den a un alumno sentado copiando lo que escribe el profesor en el pizarrón. La ciencia se tiene que aprender a través de experimentos, en contacto directo con la propia ciencia.


Usas comparaciones con personajes célebres como Piqué, Frodo de ‘El Señor de los Anillos’… ¿Ayudaría esto a los profesores en el colegio?

Cada uno tiene su estilo y hay mil formas de hacer que el alumno conecte. Yo me documento mucho, trato de estar al día de las cosas que se llevan entre los jóvenes. Uso cosas que me llaman la atención para llamar la atención de otros.

Si hubiera una tecla que al pulsarla todo cambiara sería muy fácil. El problema es que no es algo sencillo de cambiar y es un problema a muchos niveles. A los docentes es muy fácil culparlos y siempre se llevan la peor parte… pero la realidad es que en clases masificadas con 40 alumnos tú no puedes más de lo que estás haciendo.

Por desgracia no es un problema fácil de resolver porque hay profesionales en España muy capacitados y que saben lo que tienen que hacer. La realidad es que con dinero y con cariño se puede solucionar. Lo que hay que hacer es invertir más, dar más apoyo a los docentes y estar abiertos a nuevas propuestas. Yo estoy viendo muy buenas iniciativas para revolucionar el aula y todas van en el sentido adecuado: conseguir que el alumno aprende los conocimientos porque él mismo los pone a prueba no porque les dicen cómo tienen que ser.

Otro de los vídeos de Javier, esta vez sobre el ‘Efecto Doppler’:

MITOS Y CURIOSIDADES SOBRE LOS CIENTÍFICOS

¿Cuál es el poder adquisitivo de un científico o cómo es su día a día en el aspecto económico?
Creo que no te sorprenderá que los científicos somos personas muy desapegadas al dinero y no somos gente que tenga unas condiciones económicas envidiables. La ciencia es un bien importante para la sociedad pero los beneficios que genera son visibles de forma muy lenta, muy progresiva y muy indirecta. Si el personal de un hospital se pone en huelga en seguida se nota, si hay una huelga de transportistas y también se nota rápidamente. Pero si se ponen en huelga hoy 100 científicos no se nota de forma directa. Esto hace que no se valore el trabajo tanto como se debería valorar y que a veces solo nos demos cuenta cuando fallece algún familiar con cáncer o algún problema relacionado directamente con la ciencia.

Es una profesión muy castigada donde el reconocimiento no es el que debería. No hay una carrera investigadora. Yo te puedo garantizar que mis compañeros investigadores tienen que vivir año a año porque se les acaba la beca cada año. Y cuando digo beca te hablo de personas con 38 años que sigue con ‘contratillos’. Es muy triste que los mejores estudiantes de nuestra generación, la gente más formada que además lo hace con mucha pasión, tenga problemas personales directos para poder seguir con la carrera. Se está viendo que poco a poco mucha gente muy válida va dejando la carrera investigadora simplemente por las condiciones. Ya no solo de salario, también de estabilidad laboral…


Claro, no saben qué va a pasar al año siguiente…

Literal… te ves con 38 años que no puedes tener tu familia porque no te ves con las herramientas para crearla en esas condiciones. Y realmente estas vendiendo tu vida. Y no solo eso, a la hora de trabajar como investigador es un poco como en el fútbol, tienes que tener tu equipo y tu presupuesto. Y lo que te ofrece la ciencia en España es muy pobre, en ese aspecto jugamos en Tercera División. Cuesta 50 años crear un equipo de investigación y puedes cargártelo en solo un año. Y es algo que está pasando, equipos pioneros que llevan 50 años, que se les congela la financiación un año y todo el trabajo de esos 50 años se tira por tierra en un año.

¿Te han tratado alguna vez de forma diferente al decir que eres físico?
No lo sé, la verdad. A veces me hace mucha gracia cuando digo que soy físico y me dicen “tú no pareces físico”… y me hace gracia porque yo no oigo “tú no pareces banquero”, “tú no pareces periodista”, y sí que es cierto que a lo mejor a los científicos se les asocia un perfil. Seguimos asociando ser científico a Sheldon Cooper. Por eso hay que romper estereotipos que hacen daño porque hay personas que no responden a ese perfil y no se sienten parte de la ciencia por no corresponder a ese perfil. Y no hay perfil de científico, es una carrera muy bonita a la que puede acceder cualquier persona.

Lo que sí me han dicho alguna vez es lo típico de “eh tú, cerebrito” o “tú que eres científico, divide la cuenta”.

Hablando de estereotipos… ¿Crees que ser guapo ayuda para triunfar en un canal de YouTube?

(risas) Pues la verdad es que ese tipo de cosas nunca sabes cuantificarlas, ni para bueno ni para malo. Es algo que yo ni me planteo, aparte de que no creo que las cosas funcionen así. En general sí existe lo de “dar bien a cámara” que no tiene que ver con si eres guapo o feo sino de cómo conectas y cómo te expresas frente a la cámara. Influye el aspecto físico, por supuesto, no lo puedes desligar, pero no es tan sencillo como “eres guapo, funcionas”, “no eres guapo, no funcionas”.

Claro, porque si no habría un montón de modelos con canales de YouTube sobre ciencia y no los hay…
(más risas)

¿Cómo afronta un físico un problema o un estado emocional? ¿Lo ves de una forma más analítica, te resulta menos problema porque le quitas hierro?
Es una pregunta muy interesante, de hecho trato de responderla en mi próximo libro. La realidad es que cuando uno estudia una carrera de ciencias su cerebro se programa para analizar todo de una forma diferente. Y la verdad es que todos los científicos, te lo digo porque es algo que yo he visto, siguen unos procedimientos a la hora de pensar diferentes a los de otro tipo de personas con otro tipo de formación. Realmente ser científico no es un trabajo de 8 a 6. Porque la forma en que afrontamos los problemas, desde comprar la fruta en el supermercado, hacer palanca para abrir una botella de cerveza o ligar en una discoteca… Todo lo afrontamos desde la perspectiva científica y eso es algo muy interesante.

¿Ser científico es una forma de vida?
Es una forma de pensar.

En Instagram se te ve enamorado, ¿cómo afronta un físico el amor?
Al final un físico es un ser humano. Es cierto que en el amor hay mucha química y que existen muchos mecanismos que juegan un papel importante dentro de cualquier proceso como el amor… Pero cuando estás puteado porque te han dejado sufres igual que el resto.

¿Es el amor más fuerte que cualquier principio de la razón o la física?
Sí, creo que es una frase de Einstein, que el amor es la fuerza más fuerte que mueve el Universo. Y sí, es verdad.

¿Termina un científico de creerse toda la teoría que estudia al 100% (por ejemplo la teoría de los agujeros de gusano) o siempre te queda una mínima duda de si eso puede ser factible?
Esto forma parte de lo que se conoce como Método Científico. Todas las hipótesis aunque estén confirmadas están en continua revisión. En ciencia se pone todo en duda, se está siempre en constante revisión.

MÚSICA Y CIENCIA

¿Qué música se escucha en el CERN y qué artistas te han influido a ti?
Cuando yo investigaba en el CERN, entre una cosa y otra, había unos 10.000 científicos de todas partes del mundo… te puedes imaginar que la música que escucha cada uno es muy diferente. Lo que sí se observa es una relación muy fuerte entre la ciencia y la música. El porcentaje de científicos que toca un instrumentos es mucho más alto que el porcentaje de cualquier otra profesión que. Yo creo que el 20% de científicos del CERN tocan algún instrumento.

Yo en mis tiempos en el CERN cuando me bloqueaba o me atascaba me iba a tocar el piano, especialmente música clásica. Y eso muchas veces me ha inspirado para resolver los problemas. Si tuviera qué decirte qué música me ha inspirado a mi te diría que la música clásica por las tardes y aunque te sorprenda, el ‘reggaetón’ por las noches, a veces ha hecho que vea los problemas con otra perspectiva.

Juntos 10 años después. Little Chopin, ya esta en casa.

Una publicación compartida de Javier Santaolalla Camino (@jasantaolalla) el

javier
Amenzing ha estado hablando con Javier Santaolla es unIngeniero doctor en física de partículas que ha formado parte del equipo de investigadores del CERN. Javier es miembro de Big Van, con quienes hace monólogos y charlas en empresas. También co-presenta ‘Telecienciario’ y protagoniza el canal de YouTube ‘Date Un Voltio’ donde puedes aprender en un ‘plis plas’ lo que es el Efecto Doppler o el vacío cuántico.

Es co-autor de tres libros, publicó su primera obra en solitario (‘El Bosón de Higgs no te va a hacer la cama’ que ya va por su segunda edición) y el 2 de mayo publicará su nuevo libro: ‘Inteligencia Física’, sobre cómo ve el mundo un físico. Con él hemos hablado de cómo es la vida de un científico, de los mitos y estereotipos que a veces les rodean, del sistema educativo e incluso del amor y la música. Ha sido una conversación súper agradable en la que hemos podido comprobar su simpatía y su pasión por la ciencia.

LA DIVULGACIÓN CIENTÍFICA EN LA ERA YOUTUBE

¿Cómo surgió la idea de divulgar la ciencia?
A mi desde pequeño, en el colegió y en la universidad, siempre me gustó contar las cosas que yo iba aprendiendo. Era una manera muy bonita de compartir mi pasión por la ciencia. Y desde que investigaba en el CERN ya comencé a hacer conferencias y visitas guiadas al laboratorio. Más tarde apareció Big Van, que somos un grupo de amigos que hacemos monólogos y ya pasó todo a ser más profesional.


¿Cómo ves que en la era de los contenidos de consumo rápido tenga tanto éxito tu canal de YouTube y tus libros con contenidos más profundos?

Es muy interesante. Hemos notado que hay una necesidad por parte del público de un tipo de contenido no tan vacío. Si haces un monólogo te encuentras gente que busca un contenido añadido al típico monólogo de humor. Si haces un vídeo en YouTube te das cuenta de que hay gente que busca vídeos más allá de los típicos de ‘youtubers’ que cuenta otro tipo de cosas más absurdas. También pasa con los libros. Hay mucha gente que busca un valor añadido, que es aprender.

¿Crees que no hay más contenidos con valor añadido porque quizás las empresas no terminen de creer que eso va a funcionar?
No, yo realmente lo que he visto ha sido una acogida muy buena en todos los sectores. Tanto empresarial como clientes y usuarios. Han visto que es añadir un factor más al entretenimiento. Es entretenimiento con eduación, aprendizaje, formación… Muchas empresas que quieren mejorar la forma en la que se comunican los trabajadores contratan nuestros servicios para desarrollar esa parte que a veces quedaba más desatendida.

¿Han encontrado las empresas una nueva vía de formación, de aportar algo diferente a nivel corporativo?

Exacto, sí. Ha llamado mucho la atención de las empresas porque es una forma diferente de entender el entretenimiento. Muchas veces lo que hacen en empresas en grandes convenciones es diferenciar la agenda propia del evento de la agenda de diversión. Con nosotros pueden integrar las dos, que la parte de entretenimiento tenga parte de formación. La comunicación es una herramienta fundamental a todos los niveles y la comunicación de contenido científico, que es un contenido arduo, de forma entretenido es como un mecanismo fundamental para muchas empresas.

Uno de los vídeos de Javier en su canal de Youtube:

En tu libro ‘El Bosson de Higgs no te va a hacer la cama’ eres crítico con el plan de estudios que hay generalizado en la sociedad actual. ¿Cómo crees que se podría mejorar?
Es una pregunta muy amplia, habría que hacer un estudio (de hecho ya se están haciendo) de cómo mejorar sobre todo el aprendizaje de las ciencias que siempre han tenido esa etiqueta de asignaturas a evitar. Desde luego, dentro de todos los diferentes componentes que se pueden incluir para mejorar los planes de estudio, para mi el básico y fundamental es que en las enseñanzas de la ciencia el alumno tenga un papel más activo dentro del aprendizaje. Ya no tiene sentido que las ciencias se den a un alumno sentado copiando lo que escribe el profesor en el pizarrón. La ciencia se tiene que aprender a través de experimentos, en contacto directo con la propia ciencia.


Usas comparaciones con personajes célebres como Piqué, Frodo de ‘El Señor de los Anillos’… ¿Ayudaría esto a los profesores en el colegio?

Cada uno tiene su estilo y hay mil formas de hacer que el alumno conecte. Yo me documento mucho, trato de estar al día de las cosas que se llevan entre los jóvenes. Uso cosas que me llaman la atención para llamar la atención de otros.

Si hubiera una tecla que al pulsarla todo cambiara sería muy fácil. El problema es que no es algo sencillo de cambiar y es un problema a muchos niveles. A los docentes es muy fácil culparlos y siempre se llevan la peor parte… pero la realidad es que en clases masificadas con 40 alumnos tú no puedes más de lo que estás haciendo.

Por desgracia no es un problema fácil de resolver porque hay profesionales en España muy capacitados y que saben lo que tienen que hacer. La realidad es que con dinero y con cariño se puede solucionar. Lo que hay que hacer es invertir más, dar más apoyo a los docentes y estar abiertos a nuevas propuestas. Yo estoy viendo muy buenas iniciativas para revolucionar el aula y todas van en el sentido adecuado: conseguir que el alumno aprende los conocimientos porque él mismo los pone a prueba no porque les dicen cómo tienen que ser.

Otro de los vídeos de Javier, esta vez sobre el ‘Efecto Doppler’:

MITOS Y CURIOSIDADES SOBRE LOS CIENTÍFICOS

¿Cuál es el poder adquisitivo de un científico o cómo es su día a día en el aspecto económico?
Creo que no te sorprenderá que los científicos somos personas muy desapegadas al dinero y no somos gente que tenga unas condiciones económicas envidiables. La ciencia es un bien importante para la sociedad pero los beneficios que genera son visibles de forma muy lenta, muy progresiva y muy indirecta. Si el personal de un hospital se pone en huelga en seguida se nota, si hay una huelga de transportistas y también se nota rápidamente. Pero si se ponen en huelga hoy 100 científicos no se nota de forma directa. Esto hace que no se valore el trabajo tanto como se debería valorar y que a veces solo nos demos cuenta cuando fallece algún familiar con cáncer o algún problema relacionado directamente con la ciencia.

Es una profesión muy castigada donde el reconocimiento no es el que debería. No hay una carrera investigadora. Yo te puedo garantizar que mis compañeros investigadores tienen que vivir año a año porque se les acaba la beca cada año. Y cuando digo beca te hablo de personas con 38 años que sigue con ‘contratillos’. Es muy triste que los mejores estudiantes de nuestra generación, la gente más formada que además lo hace con mucha pasión, tenga problemas personales directos para poder seguir con la carrera. Se está viendo que poco a poco mucha gente muy válida va dejando la carrera investigadora simplemente por las condiciones. Ya no solo de salario, también de estabilidad laboral…


Claro, no saben qué va a pasar al año siguiente…

Literal… te ves con 38 años que no puedes tener tu familia porque no te ves con las herramientas para crearla en esas condiciones. Y realmente estas vendiendo tu vida. Y no solo eso, a la hora de trabajar como investigador es un poco como en el fútbol, tienes que tener tu equipo y tu presupuesto. Y lo que te ofrece la ciencia en España es muy pobre, en ese aspecto jugamos en Tercera División. Cuesta 50 años crear un equipo de investigación y puedes cargártelo en solo un año. Y es algo que está pasando, equipos pioneros que llevan 50 años, que se les congela la financiación un año y todo el trabajo de esos 50 años se tira por tierra en un año.

¿Te han tratado alguna vez de forma diferente al decir que eres físico?
No lo sé, la verdad. A veces me hace mucha gracia cuando digo que soy físico y me dicen “tú no pareces físico”… y me hace gracia porque yo no oigo “tú no pareces banquero”, “tú no pareces periodista”, y sí que es cierto que a lo mejor a los científicos se les asocia un perfil. Seguimos asociando ser científico a Sheldon Cooper. Por eso hay que romper estereotipos que hacen daño porque hay personas que no responden a ese perfil y no se sienten parte de la ciencia por no corresponder a ese perfil. Y no hay perfil de científico, es una carrera muy bonita a la que puede acceder cualquier persona.

Lo que sí me han dicho alguna vez es lo típico de “eh tú, cerebrito” o “tú que eres científico, divide la cuenta”.

Hablando de estereotipos… ¿Crees que ser guapo ayuda para triunfar en un canal de YouTube?

(risas) Pues la verdad es que ese tipo de cosas nunca sabes cuantificarlas, ni para bueno ni para malo. Es algo que yo ni me planteo, aparte de que no creo que las cosas funcionen así. En general sí existe lo de “dar bien a cámara” que no tiene que ver con si eres guapo o feo sino de cómo conectas y cómo te expresas frente a la cámara. Influye el aspecto físico, por supuesto, no lo puedes desligar, pero no es tan sencillo como “eres guapo, funcionas”, “no eres guapo, no funcionas”.

Claro, porque si no habría un montón de modelos con canales de YouTube sobre ciencia y no los hay…
(más risas)

¿Cómo afronta un físico un problema o un estado emocional? ¿Lo ves de una forma más analítica, te resulta menos problema porque le quitas hierro?
Es una pregunta muy interesante, de hecho trato de responderla en mi próximo libro. La realidad es que cuando uno estudia una carrera de ciencias su cerebro se programa para analizar todo de una forma diferente. Y la verdad es que todos los científicos, te lo digo porque es algo que yo he visto, siguen unos procedimientos a la hora de pensar diferentes a los de otro tipo de personas con otro tipo de formación. Realmente ser científico no es un trabajo de 8 a 6. Porque la forma en que afrontamos los problemas, desde comprar la fruta en el supermercado, hacer palanca para abrir una botella de cerveza o ligar en una discoteca… Todo lo afrontamos desde la perspectiva científica y eso es algo muy interesante.

¿Ser científico es una forma de vida?
Es una forma de pensar.

En Instagram se te ve enamorado, ¿cómo afronta un físico el amor?
Al final un físico es un ser humano. Es cierto que en el amor hay mucha química y que existen muchos mecanismos que juegan un papel importante dentro de cualquier proceso como el amor… Pero cuando estás puteado porque te han dejado sufres igual que el resto.

¿Es el amor más fuerte que cualquier principio de la razón o la física?
Sí, creo que es una frase de Einstein, que el amor es la fuerza más fuerte que mueve el Universo. Y sí, es verdad.

¿Termina un científico de creerse toda la teoría que estudia al 100% (por ejemplo la teoría de los agujeros de gusano) o siempre te queda una mínima duda de si eso puede ser factible?
Esto forma parte de lo que se conoce como Método Científico. Todas las hipótesis aunque estén confirmadas están en continua revisión. En ciencia se pone todo en duda, se está siempre en constante revisión.

MÚSICA Y CIENCIA

¿Qué música se escucha en el CERN y qué artistas te han influido a ti?
Cuando yo investigaba en el CERN, entre una cosa y otra, había unos 10.000 científicos de todas partes del mundo… te puedes imaginar que la música que escucha cada uno es muy diferente. Lo que sí se observa es una relación muy fuerte entre la ciencia y la música. El porcentaje de científicos que toca un instrumentos es mucho más alto que el porcentaje de cualquier otra profesión que. Yo creo que el 20% de científicos del CERN tocan algún instrumento.

Yo en mis tiempos en el CERN cuando me bloqueaba o me atascaba me iba a tocar el piano, especialmente música clásica. Y eso muchas veces me ha inspirado para resolver los problemas. Si tuviera qué decirte qué música me ha inspirado a mi te diría que la música clásica por las tardes y aunque te sorprenda, el ‘reggaetón’ por las noches, a veces ha hecho que vea los problemas con otra perspectiva.

Juntos 10 años después. Little Chopin, ya esta en casa.

Una publicación compartida de Javier Santaolalla Camino (@jasantaolalla) el