1.¿No tienes un bol y te da igual ser un marrano integral? No te preocupes, ponte una sudadera al revés y disfruta de tu capucha llena de… de lo que sea.

2.¿Eres el típico que tarda un siglo en beberse una cerveza y se le calienta? No te preocupes, congela un vaso de plástico lleno de agua y mételo dentro de la cerveza. No se aguará, o no mucho…

3.¿Te da asquete y/o pereza compartir una tarrina de helado? ¿Eres hipocondriaco y crees que te van a contagiar un herpes? Pues no te preocupes, cortas la tarrina en dos con un cuchillo y ¡repartir es vivir!

4.¿Eres impaciente y encima no te caben dos bowls en el micro-ondas? Pues hala, ponle una taza a uno y listo. Dos alturas divinas.

5.¿Se te hace muy cuesta arriba partir tomates cherry (o uvas) por la mitad? Pues chica, pones dos tapas, aprietas… ¡y un buen tajo! Quedan perfectos.

6.¿No sabes cómo pegarle el primer bocado a un pastel sin que se te desparrame todo? Pues mira, le cortas el culo, lo pones encima, chafas un poquito… voilà.

7.¿Cómo mojar una OREO sin untarse los deditos? ¡Pues con un tenedor! ¿Cómo no se nos había ocurrido antes?

8.¿Quieres hacer una guarrería mayor con las OREO? Házlas trocitos, mételas en una cubitera y rellénalas con leche. ¡Divinas con el café!

9.¿Necesitas enfriar una cerveza y tienes más prisa de la que tenía Whitney Houston cuando visitaba a su dealer? Enrolla la cerveza con una servilleta mojada, se enfriará rauda y veloz

10.¿Se te calienta el vino blanco? Tienes dos opciones. Hacer como las inglesas ordinarias que le añaden cubitos de hielo o… otra cosa que también nos parece una ordinariez pero no le quitará tanto sabor: congela uvas como si fueran cubitos.

11.¿Hacer porciones de lo que sea se te hace un drama? Olvídate de tus prejuicios y pártelo todo con hilo dental. ¡Funciona!

12.¿Eres de las pesadas que no se fían del delivery y prefieres “ir a recoger en coche”? Pues pon una botella bajo las pizzas para que el topping no se convierta en una pintura de Pollock.

13.¿Nunca has sabido por qué los vasos de plástico tienen tantas rayitas? Tranquilo, nosotros tampoco, pero aquí está la solución:

1.¿No tienes un bol y te da igual ser un marrano integral? No te preocupes, ponte una sudadera al revés y disfruta de tu capucha llena de… de lo que sea.

2.¿Eres el típico que tarda un siglo en beberse una cerveza y se le calienta? No te preocupes, congela un vaso de plástico lleno de agua y mételo dentro de la cerveza. No se aguará, o no mucho…

3.¿Te da asquete y/o pereza compartir una tarrina de helado? ¿Eres hipocondriaco y crees que te van a contagiar un herpes? Pues no te preocupes, cortas la tarrina en dos con un cuchillo y ¡repartir es vivir!

4.¿Eres impaciente y encima no te caben dos bowls en el micro-ondas? Pues hala, ponle una taza a uno y listo. Dos alturas divinas.

5.¿Se te hace muy cuesta arriba partir tomates cherry (o uvas) por la mitad? Pues chica, pones dos tapas, aprietas… ¡y un buen tajo! Quedan perfectos.

6.¿No sabes cómo pegarle el primer bocado a un pastel sin que se te desparrame todo? Pues mira, le cortas el culo, lo pones encima, chafas un poquito… voilà.

7.¿Cómo mojar una OREO sin untarse los deditos? ¡Pues con un tenedor! ¿Cómo no se nos había ocurrido antes?

8.¿Quieres hacer una guarrería mayor con las OREO? Házlas trocitos, mételas en una cubitera y rellénalas con leche. ¡Divinas con el café!

9.¿Necesitas enfriar una cerveza y tienes más prisa de la que tenía Whitney Houston cuando visitaba a su dealer? Enrolla la cerveza con una servilleta mojada, se enfriará rauda y veloz

10.¿Se te calienta el vino blanco? Tienes dos opciones. Hacer como las inglesas ordinarias que le añaden cubitos de hielo o… otra cosa que también nos parece una ordinariez pero no le quitará tanto sabor: congela uvas como si fueran cubitos.

11.¿Hacer porciones de lo que sea se te hace un drama? Olvídate de tus prejuicios y pártelo todo con hilo dental. ¡Funciona!

12.¿Eres de las pesadas que no se fían del delivery y prefieres “ir a recoger en coche”? Pues pon una botella bajo las pizzas para que el topping no se convierta en una pintura de Pollock.

13.¿Nunca has sabido por qué los vasos de plástico tienen tantas rayitas? Tranquilo, nosotros tampoco, pero aquí está la solución: