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El novio de Rosa de España

Esta semana han salido a la luz las primeras imágenes de Rosa López junto a su nueva pareja, a quien conoció durante un concierto de Marta Sánchez y de quien terminó de enamorarse en pleno confinamiento. A pesar de su habitual perfil bajo, sobre todo en lo que respecta a su vida privada, la artista no pudo evitar que en una entrevista se le escapara que, tras tres años, ha vuelto a encontrar el amor.

La artista, que sigue con ilusión la promoción de nuevos trabajos, como el single «Solo tu sonrisa», cuyos beneficios irán destinados íntegramente a la Cruz Roja para ayudar a quienes más lo necesiten durante esta crisis del Covid-19, ya presume de noviazgo a pesar de los flashes de las cámaras.

En una entrevista para la revista «Semana», cuando se le preguntó por la cancelación de la boda de Chenoa, a la que estaba deseando asistir, hacerse con el ramo de la novia e incluso conocer a algún chico, tal y como dejó caer en alguna ocasión, respondía inesperadamente: «Ya no hay ramo que valga».

Y, aunque siendo muy celosa de su vida personal, contaba emocionada que esta cuarentena le ha traído algo muy bueno de forma completamente inesperada: «He conocido a una persona, quién me iba a decir que esta situación me traería esto». Y añadía, en conversación con la citada revista. «Estoy súper feliz, ojalá vaya todo genial. Yo creo que es el amor de mi vida, con eso te lo digo todo. No ha hecho falta el ramo de Chenoa», bromeaba.

Un poco avergonzada por lo precipitado de su confesión, explicaba que no tenía pensado hablar de ello en estos momentos, por mantener su vida privada al margen, pero que en cualquier caso está «viviéndolo y disfrutándolo muchísimo». Y zanjaba la cuestión con estas palabras sobre su nueva pareja: «Es un hombre normal, buena persona y maravilloso».

Ahora, la pareja ha protagonizado la última portada de la revista «Pronto», que ha cazado a Rosa y a su chico dando un paseo por las calles de Madrid durante el que compartieron besos, miradas cómplices y abrazos. Eso sí, sin deshacerse de la mascarilla.

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