Hacía muchos años que María Teresa Campos no se dejaba ver en otra cadena que no fuera Telecinco y aprovechó el traslado para mandar ‘recaditos’ a su compañera Ana Rosa Quintana. «Solo veo el principio de su programa, luego cambio de canal. Es un programa estupendo y ella tiene un nombre y lo tendrá mientras siga en televisión», afirmó.

Y hablando de permanencia en antena, añadió: «Ella me dijo una vez que tenía muy claro que con la edad que yo tenía entonces, que es la que ella tiene ahora, no estaría trabajando en la tele. A nosotras nos retira el público, un día dejan de vernos y ya está. Eso es así».

«Ella me dijo una vez que tenía muy claro que con la edad que yo tenía entonces, que es la que ella tiene ahora, no estaría trabajando en la tele. A nosotras nos retira el público, un día dejan de vernos y ya está. Eso es así».

La veterana comunicadora departió con Pablo Motos sin pelos en la lengua. «¿Mandas a pasear a más gente de tu cadena o de la mía?», cuestionó el presentador. «Según la hora», respondió la invitada riéndose. «Es que todo el mundo lo sabe todo y cuestionan todo. Y me enciendo», quiso matizar.

«La última vez que viniste estabas muy enamorada», recordó Motos refiriéndose a la relación que la periodista mantuvo con Edmundo Arrocet. «Hay muchos ratos buenos que luego uno se empeña en tirarlos. Siempre se puede romper una relación, pero uno se sienta con la otra persona para explicarlo», explicaba.

«La última vez que viniste estabas muy enamorada»

Y añadía que a ella su novio la dejó «por WhatsApp». Tras señalar que ella nunca se ha escondido, la entrevistada quiso cambiar de tema. «Ya estoy hasta las narices de esto. No voy a estar el resto de mi vida hablando de este ser. Ni está ni se le espera. Dejarme que eso pase ya de mi vida», manifestaba.

María Teresa recordó cuando tuvo que dejar un plató porque pensaba que le estaba dando algo. «¡Y eran gases!», puntualizó. «Es que cuando padezco de eso se me meten debajo del pecho. Estaba haciendo el debate político y pensé que me iba a dar algo. Pedí que me sacaran de allí», rememoraba.

“Los que hacíamos periodismo teníamos que contrastar lo que decíamos y hay grandísimos periodistas que siguen haciéndolo“

«Los que hacíamos periodismo teníamos que contrastar lo que decíamos y hay grandísimos periodistas que siguen haciéndolo, pero hay otros que no. Y no todo vale. A mi amiga Toñi Moreno le dijeron que me había ido cuando iba a empezar su programa. Y se puso a dar voces.

Eso es increíble. Y si le pasó a ella, imagínate a los familiares que tengo que viven fuera de Madrid»



La balanza entre el daño y la felicidad según María Teresa Campos #CamposEH pic.twitter.com/nB99KjPR82
— El Hormiguero (@El_Hormiguero) May 25, 2021

Periodista y Graduado en Derecho, combina la solidez académica con una mirada crítica y analítica sobre la cultura contemporánea. Su formación jurídica le aporta rigor y capacidad de contextualizar los fenómenos sociales, mientras que su experiencia periodística le permite comunicar con claridad, frescura y cercanía.
Experto en televisión, música y cine, ha seguido de cerca la evolución de la industria del entretenimiento durante más de una década. Su mirada se centra tanto en los grandes nombres como en las nuevas voces que marcan tendencia, ofreciendo un análisis que mezcla conocimiento técnico con pasión por la cultura popular.
Ha escrito en los principales medios de comunicación en España, participando en secciones de actualidad, crítica cultural y reportajes especializados. Su versatilidad le ha permitido cubrir desde entrevistas con artistas de primer nivel hasta análisis de fenómenos mediáticos y sociales.
Además, publica en Internet desde 2007, consolidándose como uno de los primeros periodistas de su generación en comprender el poder de lo digital como espacio de creación y conversación. Su trabajo en la red ha contribuido a abrir debates, difundir tendencias y acercar la cultura a una audiencia global.
Con un estilo propio que combina profesionalidad y cercanía, sus textos buscan siempre informar, entretener y provocar reflexión en quienes los leen.
