Quantcast
Connect with us

Música

BTS con Zane Lowe: “Arirang habla de morriña, de echar de menos tu casa, y eso lo entiende cualquiera”

Que BTS ha vuelto ya lo sabe todo el mundo. Lo que quizá no se esperaba nadie es que lo hicieran hablando así de claro. En una entrevista larga y sin prisas con Zane Lowe para Apple Music, grabada en la sede de HYBE en Seúl, los siete —RM, Jin, SUGA, j-hope, Jimin, V y Jung Kook— se han sentado a contar cómo fue separarse, cómo fue volver y por qué, después de casi cuatro años parados por el servicio militar, siguen teniendo ganas de hacer esto juntos.

Volver fue lo más fácil

Lo primero que llama la atención es lo poco épico que fue el reencuentro, al menos según ellos. Jung Kook lo cuenta con una naturalidad desarmante: “Yo siempre he hecho más cosas con el grupo que solo, así que para mí fue lo normal”. Explica que, aunque podían haber cumplido la mili por separado, al final coincidieron casi todos en las mismas fechas, lo que les permitió juntarse antes de lo previsto. “No fue nada del otro mundo. Fue lo natural, lo lógico. Todo fluyó solo.”

j-hope lo remata con una frase que dice mucho: “No hizo falta ni hablarlo. Después del ejército, simplemente volvimos. Todos queríamos lo mismo y eso se notó desde el primer momento”.

RM: el líder que todavía no sabe qué es ser líder

Si hay un momento que se queda grabado de toda la entrevista es cuando RM habla de lo que significa llevar 15 años al frente de este grupo. “Llevamos juntos la mitad de nuestra vida. Eso ya es como una familia”, dice. “Nos basta con mirarnos a los ojos para saber cómo está el otro. Si uno lo ha pasado mal, los demás arrimamos el hombro sin necesidad de decir nada.”

Pero no idealiza su papel. Reconoce que a veces se carga de más: “Hay días en que me peso demasiado como líder. Y luego pienso: al final solo soy uno más. Uno de siete”. Y cierra con algo que no sueles escuchar a un artista de su calibre: “Todavía estoy aprendiendo lo que significa ser un buen líder”.

Jin le devuelve el cumplido sin rodeos: “Nuestro líder consiguió que entendiéramos lo divertida que es la música. Le estoy agradecido a RM, a j-hope, a todos”. Y confiesa que últimamente le ha dado por pensar qué habría sido de su vida si no hubiera acabado en BTS. Su conclusión: “Creo que los miembros me llevaron por el mejor camino posible”.

La mili les sentó bien (creativamente hablando)

Contra lo que cabría esperar, el servicio militar no fue un apagón creativo. Jimin cuenta que allí dentro le cambió algo: “Me di cuenta de lo valioso que es tener tiempo para dedicarte a lo que te importa. Ver a chavales jóvenes dándolo todo incluso en el ejército me hacía pensar que yo no podía ser menos”. Y suelta un dato que pocos conocían: él y Jung Kook siguieron trabajando en música juntos durante la mili.

SUGA, fiel a su estilo, quita hierro a todo. Cuando Lowe le pregunta por qué tardó en reaparecer en redes después de licenciarse, responde sin inmutarse: “No es que me tomara un descanso a propósito. Estuve haciendo cosas todo el rato”. Y remata: “Yo soy así. No estoy hablando todo el día. Aparezco cuando tengo algo que decir y el resto del tiempo voy a mi bola. Cada uno tiene su estilo”.

¿Por qué Arirang?

El título del disco no es casualidad, pero tampoco fue una decisión muy intelectualizada. RM lo explica así: “Arirang es una canción tradicional coreana antiquísima, de cientos de años. Habla de morriña, de echar de menos tu casa, a alguien que quieres, a tu gente. Nuestros antepasados la han cantado generación tras generación.”

La conexión con su propia historia era evidente: “En el ejército pensábamos mucho en lo que echábamos de menos: los fans, estar juntos, los conciertos. Y pensábamos en de dónde venimos y qué teníamos que hacer si volvíamos a juntarnos como BTS”.

Pero RM va más allá: “Estamos orgullosos de ser coreanos. Y lo bonito de esa canción es que las emociones que transmite —la nostalgia, la tristeza, la añoranza— las entiende cualquiera, da igual de dónde seas. El buen arte convierte lo personal en universal. Si cogemos Arirang y lo traemos a 2026 a nuestra manera, podemos compartirlo con todo el mundo”.

El disco, grabado durante meses de sesiones en Los Ángeles a lo largo de 2025, junta a productores como Diplo, Mike WiLL Made-It, El Guincho, Kevin Parker o Teezo Touchdown. Jung Kook destaca sobre todo su trabajo con El Guincho en “Hooligan”: “Escuché un montón de pistas y me flipó lo frescas que eran. Mi primera reacción fue: ‘¿En serio se puede plantear una canción así?’. Sentí una presión enorme por estar a la altura”.

De un piso cutre con nueve personas a llenar estadios

Hay un momento en la entrevista en que RM pone las cosas en perspectiva y el contraste es brutal: “Cuando llegué a la compañía, que entonces se llamaba Big Hit, éramos nueve personas en una planta. Era 2010. La oficina daba pena y todo el mundo hacía de todo. Ahora somos más de 2.500.”

Y lo conecta con lo único que, según él, explica ese salto: los fans. “Siempre pensamos que estamos aquí por ellos. Crecen con nosotros. Algunos eran críos cuando empezamos y ahora tienen 25 años, algunos se han casado. Es una pasada envejecer juntos.”

j-hope, por su parte, mira hacia delante con la ilusión de un debutante: “Vamos a hacer una gira mundial por estadios y llevamos cinco años sin hacer una. Va a ser algo muy fresco”. Se refiere al Arirang World Tour, que arrancará en abril y recorrerá medio planeta hasta marzo de 2027 con más de 80 fechas.

“¿Por qué ibas a parar algo así?”

El final de la entrevista tiene ese punto de conversación entre colegas que solo sale cuando hay confianza. Jin dice que “nada dura para siempre, pero hay que currárselo para que los buenos momentos aguanten lo máximo posible”. SUGA, con su flema habitual, apunta que pueden seguir “aunque tengamos 80 o 90 años”.

Y RM cierra con la reflexión que resume toda esta nueva etapa: “Nos queremos, los fans están ahí… ¿por qué ibas a parar algo así? Llevo con ellos desde los 15 años. Son mi juventud. No quiero llegar a viejo y arrepentirme de no haber seguido”.

Connect