JOVEN PLURIEMPLEADO PILLA CURRO EN TELEVISIÓN PORQUE LA ÓNEGA SE ABURRÍA
Vaya, queridos teleadictos, atentos a lo que hemos presenciado esta tarde en ese programa donde Sonsoles hace como que le importa la vida de la gente común. Un chaval de 22 años llamado Adriá, que cambia de trabajo más rápido que algunos de nuestros políticos de opinión, ha conseguido lo que miles de periodistas con máster llevan años intentando: un contrato en televisión por tener “mucha gracia”, ese requisito imprescindible que no te enseñan en la universidad.
El muchacho, que ha pasado por nueve trabajos en apenas tres años (un auténtico referente de la estabilidad laboral española), estaba tan tranquilo contando sus batallitas cuando Sonsoles, probablemente aburrida de seguir el guion o quizás en un arrebato de locura transitoria, le ha soltado: “Igual me echan hoy. O sea, no llego a los tornos. Pero me gustaría ficharte para este programa”.
Adriá, que debe estar acostumbrado a que le ofrezcan trabajos hasta en el supermercado, se ha quedado con cara de “¿esto va en serio o es una de esas cámaras ocultas?”. Pero la Ónega, que cuando se le mete algo entre ceja y ceja no hay quien la pare, ha insistido: “Estás fichado. Ahora va a bajar mi jefa y te están preparando el finiquito”. Vamos, lo que todos soñamos: que te contraten sin entrevista, sin currículum y sin preguntar siquiera si sabes hacer algo útil. ¡La meritocracia en su máxima expresión!
El joven, que actualmente trabaja en un comedor escolar (donde seguramente estará haciendo más por la sociedad que en televisión), ha pasado del shock inicial a la euforia en tiempo récord, preguntando con los ojos como platos: “¿Pero es en serio?”. Pues claro, chaval, ¿no ves que la tele necesita desesperadamente sangre fresca que no sepa lo que cobra un presentador?
Para rematar su número, el nuevo fichaje estrella ha decidido cantar algo en catalán, porque ya puestos a hacer el numerito, que sea completo. “Ha nacido una estrella”, ha sentenciado Ónega. Y nosotros añadimos: “…y probablemente se apagará en dos programas, pero mientras tanto dará buen contenido para las redes sociales”.
Ahí lo tenéis, amigos. Mientras tú te rompes la espalda estudiando o trabajando dignamente, recuerda que siempre puedes ir a un programa de la tarde, soltar cuatro gracias, y quizás, solo quizás, convertirte en la próxima “estrella” de la televisión española. El sueño patrio hecho realidad.