¿A dónde va el sonido una vez que nosotros ya lo hemos escuchado? ¿Lo absorbemos o sigue expandiendose hasta la eternidad? Esta pregunta se la ha hecho un grupo de prestigiosos investigadores que ha llegado a una clara conclusión: El sonido se transmite por ondas que se producen al hacer vibrar el aire.
Entonces: ¿qué pasa una vez que escuchamos la música que nos entra a través de, por ejemplo, unos auriculares? Pues que la vibración que produce en el viento va desapareciendo por rozamiento al enfrentarse a la resistencia que ofrece el resto de partes de nuestro cuerpo que no son el oído.
Por eso, el sonido, después de oírlo tampoco sigue viajando en la eternidad, porque llegará un momento en el que se encuentre en un territorio sin aire o que la vibración sea tan débil que no consiga mover el aire y por lo tanto en ese momento morirá. Esto es lo que pasa con el sonido después de oírlo.

Periodista y Graduado en Derecho, combina la solidez académica con una mirada crítica y analítica sobre la cultura contemporánea. Su formación jurídica le aporta rigor y capacidad de contextualizar los fenómenos sociales, mientras que su experiencia periodística le permite comunicar con claridad, frescura y cercanía.
Experto en televisión, música y cine, ha seguido de cerca la evolución de la industria del entretenimiento durante más de una década. Su mirada se centra tanto en los grandes nombres como en las nuevas voces que marcan tendencia, ofreciendo un análisis que mezcla conocimiento técnico con pasión por la cultura popular.
Ha escrito en los principales medios de comunicación en España, participando en secciones de actualidad, crítica cultural y reportajes especializados. Su versatilidad le ha permitido cubrir desde entrevistas con artistas de primer nivel hasta análisis de fenómenos mediáticos y sociales.
Además, publica en Internet desde 2007, consolidándose como uno de los primeros periodistas de su generación en comprender el poder de lo digital como espacio de creación y conversación. Su trabajo en la red ha contribuido a abrir debates, difundir tendencias y acercar la cultura a una audiencia global.
Con un estilo propio que combina profesionalidad y cercanía, sus textos buscan siempre informar, entretener y provocar reflexión en quienes los leen.
