Pues tiene un fin prácticamente sexual… o de supervivencia. Las distintas especies de luciérnagas usan sus propios códigos de parpadeo para atraer a las de su misma especie y así copular. Qué listas son…
Además de para sus placeres más íntimos, hay luciérnagas que imitan los parpadeos de otras especies diferentes de su misma familia para atraerlas y así comérselas.
Vamos, que el parpadeo de una luciérnaga puede pasar de ser una noche de sexo desenfrenado o la genésis de un crimen animal con premeditación y alevosía.

Periodista y Graduado en Derecho, combina la solidez académica con una mirada crítica y analítica sobre la cultura contemporánea. Su formación jurídica le aporta rigor y capacidad de contextualizar los fenómenos sociales, mientras que su experiencia periodística le permite comunicar con claridad, frescura y cercanía.
Experto en televisión, música y cine, ha seguido de cerca la evolución de la industria del entretenimiento durante más de una década. Su mirada se centra tanto en los grandes nombres como en las nuevas voces que marcan tendencia, ofreciendo un análisis que mezcla conocimiento técnico con pasión por la cultura popular.
Ha escrito en los principales medios de comunicación en España, participando en secciones de actualidad, crítica cultural y reportajes especializados. Su versatilidad le ha permitido cubrir desde entrevistas con artistas de primer nivel hasta análisis de fenómenos mediáticos y sociales.
Además, publica en Internet desde 2007, consolidándose como uno de los primeros periodistas de su generación en comprender el poder de lo digital como espacio de creación y conversación. Su trabajo en la red ha contribuido a abrir debates, difundir tendencias y acercar la cultura a una audiencia global.
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