Es sorprendenter ver a alguien como Michael Bay pedir perdón por algo pero… así ha sido. En una entrevista concedida al Miami Herald Michael Bay pide disculpas por ‘Armageddon’, película de la que él mismo fue productor y director, con J.J. Abrams en el guión. Esto es lo que ha dicho:
“Pido disculpas por ‘Armageddon’, porque sólo tuvimos 16 semanas para hacer la película entera. Fue un proyecto masivo. No fue justo para la película. Refilmaría por completo el tercer acto de la película si pudiera. Pero el estudio se llevó la película literalmente. Fue terrible. Mi supervisor de efectos especiales tuvo un colapso nervioso por lo que me tuve que poner al mando. Llamé a James Cameron y le pregunté: ¿Qué haces cuando te tienes que encargar tú mismo de todos los efectos especiales? Eso sí, la película fue muy bien en taquilla…”
Normal, con ‘Deep Impact’ de Steven Spielberg pisándote los talones… pues haces cualquier cosa.

Periodista y Graduado en Derecho, combina la solidez académica con una mirada crítica y analítica sobre la cultura contemporánea. Su formación jurídica le aporta rigor y capacidad de contextualizar los fenómenos sociales, mientras que su experiencia periodística le permite comunicar con claridad, frescura y cercanía.
Experto en televisión, música y cine, ha seguido de cerca la evolución de la industria del entretenimiento durante más de una década. Su mirada se centra tanto en los grandes nombres como en las nuevas voces que marcan tendencia, ofreciendo un análisis que mezcla conocimiento técnico con pasión por la cultura popular.
Ha escrito en los principales medios de comunicación en España, participando en secciones de actualidad, crítica cultural y reportajes especializados. Su versatilidad le ha permitido cubrir desde entrevistas con artistas de primer nivel hasta análisis de fenómenos mediáticos y sociales.
Además, publica en Internet desde 2007, consolidándose como uno de los primeros periodistas de su generación en comprender el poder de lo digital como espacio de creación y conversación. Su trabajo en la red ha contribuido a abrir debates, difundir tendencias y acercar la cultura a una audiencia global.
Con un estilo propio que combina profesionalidad y cercanía, sus textos buscan siempre informar, entretener y provocar reflexión en quienes los leen.
