Una dependienta de Carrefour de Cantabria fue despedida por robar tres pares de pendientes de entre 6 y 9 euros, por un valor total de 24 euros. La dependienta, de 45 años y con 22 años de antigüedad en la empresa, fue pillada con los pendientes en la sudadera cuando pasaba por la caja a pagar sus compras personales.

Según la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, que ha ratificado el despido, la dependienta actuó de forma premeditada. La dependienta, que trabajaba en el departamento de joyería, se detuvo frente al stand de los pendientes en la mañana del 29 de diciembre de 2022.

Cómo se los llevo
Se puso las gafas de ver y los observó detenidamente durante varios minutos. A continuación, separó tres pares de pendientes de sus blísters y los guardó en el bolsillo de su sudadera.

Tras terminar su turno, pasó por la caja con la sudadera y los pendientes, pero la alarma antirrobo se activó.

La dependienta intentó culpar a un cliente de haber metido los pendientes en su sudadera, pero la empresa no le creyó.

La empresa despidió a la dependienta por “comportamiento fraudulento e irregular”.La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria destaca que la dependienta tenía conocimiento de que los artículos sustraídos no tenían alarma, y que todos los empleados de Carrefour saben que hay cámaras de seguridad en el centro comercial.

La sentencia también señala que la dependienta no ha acreditado que no se diera cuenta de que llevaba los pendientes en la sudadera.

El despido de la dependienta es un ejemplo de que las empresas no tolerarán el comportamiento fraudulento de sus empleados.

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