


Lamentablemente, el pasado 8 de abril la música dominicana y los amantes del merengue perdieron a uno de sus grandes iconos. Rubby Pérez, cuyo nombre real era Roberto Antonio Pérez Herrera, falleció a los 69 años tras el trágico derrumbe de un techo durante un concierto en República Dominicana, que se saldó con al menos 110 víctimas mortales.
Nacido el 8 de marzo de 1956 en Bajos de Haina, Rubby Pérez fue desde joven un apasionado de la música, aunque sus primeros pasos estuvieron encaminados hacia el béisbol. Sin embargo, un grave accidente de tráfico que le causó daños permanentes en una pierna le hizo cambiar de rumbo y volcarse de lleno en la música.
Pérez estudió en el Conservatorio Nacional de Música de Santo Domingo, donde perfeccionó sus habilidades vocales. Comenzó su carrera profesional en 1978, uniéndose a diversos grupos musicales como el Coro de la Sociedad de Orientación Juvenil y Los Hijos del Rey. Pero su gran salto a la fama llegaría unos años después, en 1982, cuando se incorporó a la orquesta de Wilfrido Vargas. Fue entonces cuando cosechó éxitos como “El Africano” y “Volveré”.
En 1987, Rubby Pérez decidió emprender una carrera en solitario, lanzando su primer álbum que incluía temas como “Buscando Tus Besos” y “Dame Veneno”. Su estilo único y su potente voz lo convirtieron rápidamente en una de las grandes figuras del merengue dominicano, llegando a actuar en los escenarios más importantes de todo el mundo.
Pérez fue un artista querido y admirado por su público, que siempre recordará su trayectoria de superación y su legado musical. Su trágico fallecimiento en pleno concierto ha conmocionado a sus seguidores, quienes lamentan la pérdida de uno de los más brillantes exponentes del merengue de todos los tiempos.