A poco más de cinco meses para su décimo aniversario, el Mad Cool Festival ha hecho público uno de los documentos más esperados —y más temidos— por cualquier festivalero: los horarios de actuación. Con ellos llega también la cara menos amable de todo cartel sobresaliente: los solapes. La organización ha publicado los set times de las cuatro jornadas, que se celebrarán del 8 al 11 de julio de 2026 en el Iberdrola Music de Villaverde, junto con una distribución del recinto revisada para mejorar la circulación del público.
La estructura de cabezas de cartel queda confirmada por jornada. La edición del décimo aniversario contará con turnos de headliner para Pulp, Foo Fighters, Florence & The Machine y Nick Cave & The Bad Seeds, repartidos a lo largo de los cuatro días.
La jornada inaugural del miércoles 8 de julio tiene ya su esqueleto definido. En el escenario principal, Region Of Madrid Stage, actuarán The Warning a las 18:55, Wolf Alice a las 20:20 y Foo Fighters a las 22:00, mientras que el escenario Orange acogerá a Palaye Royale, The Last Dinner Party, The War On Drugs y Moby a las 18:35, 19:35, 21:00 y 22:50 respectivamente. La franja de cierre obliga ya a una primera decisión incómoda: Foo Fighters y Moby coincidirán parcialmente, enfrentando el rock de estadio de Dave Grohl con la electrónica introspectiva del autor de “Porcelain”.
El jueves 9 de julio concentra buena parte del peso pop de la edición. En el escenario Region Of Madrid actuarán Renée Rapp, Lorde y Jennie a las 19:00, 20:30 y 22:30, antes de que Florence + The Machine cierren como cabeza de cartel a las 00:30, mientras el escenario Orange arranca a las 18:45 con CMAT, Charlie Puth, Zara Larsson y Teddy Swims. El reparto deja a la vista uno de los solapes más comentados desde el primer momento: el cruce de públicos entre Jennie —debut en Madrid de la integrante de Blackpink en solitario— y la recta final del escenario Orange.
Los horarios confirman también algunas de las novedades más celebradas del cartel. Habrá estrenos en Madrid y en España, como Jennie y Lorde, que actuará por primera vez en la ciudad presentando su nuevo álbum “Virgin”, a los que se suman nombres consolidados como Twenty One Pilots, Zara Larsson, A Perfect Circle, The Last Dinner Party, Kasabian y Renée Rapp. La segunda línea, lejos de funcionar como relleno, sostiene buena parte de la programación de tarde con propuestas emergentes como CMAT, Palaye Royale, Holly Humberstone, HotWax y Chloe Slater.
La publicación de horarios ha venido acompañada de un mensaje sobre la experiencia del recinto. La organización ha optimizado la distribución del recinto para garantizar la comodidad del público, en línea con el “nuevo formato” anunciado para el aniversario: arranque diario algo más tardío, aforos ajustados y circulación más desahogada. Es, de nuevo, una respuesta a las quejas históricas sobre aglomeraciones, especialmente sensibles tras los problemas técnicos y de gestión que salpicaron alguna edición reciente.
Con los horarios sobre la mesa, empieza la fase más estratégica para el público: cuadrar el “día perfecto”. El festival ha insistido en su propuesta de jornadas de identidad propia —rock el miércoles, pop el jueves, hits intergeneracionales el viernes y elegancia de autor el sábado—, pensada para que quien no quiera el abono completo elija su jornada. Lo que ningún horario puede evitar es la sensación, agridulce y muy de macrofestival, de que con un cartel así siempre habrá que renunciar a algo bueno. Faltan cinco meses para comprobar si la décima edición está a la altura de su propia leyenda.



