Una nueva propuesta de ley federal en Estados Unidos podría cambiar las reglas del juego para los músicos independientes. La Protect Working Musicians Act les permitiría unirse para negociar colectivamente licencias con plataformas de streaming y empresas de inteligencia artificial, con el objetivo de «exigir una compensación justa» por su trabajo.
La iniciativa fue reintroducida el pasado 21 de mayo por la congresista Deborah Ross, demócrata por Carolina del Norte, quien asegura que la ley ayudaría a «nivelar el terreno de juego» para los artistas independientes. Estos carecen del poder de negociación que sí tienen las grandes estrellas y los sellos discográficos mayoritarios.
«Los músicos y los pequeños sellos independientes se enfrentan a desafíos urgentes para sus medios de vida debido al poder de mercado de las plataformas de streaming», afirma Ross. «Ahora, con la explosión del uso de la IA en la producción musical, es más urgente que nunca garantizar que las creaciones de los artistas no se utilicen sin licencias ni pagos justos».
En términos técnicos, el proyecto otorgaría a los artistas independientes una exención antimonopolio, permitiéndoles actuar de forma coordinada en negociaciones que, bajo la legislación antimonopolio federal actual, estarían prohibidas. Sin ese tipo de poder colectivo, muchos artistas se ven obligados a aceptar ofertas que la propia congresista describe como «propuestas únicas y ridículamente bajas». «Las plataformas pueden dividirlos y conquistarlos», señala Ross.
Este tipo de exenciones no son nuevas en el ordenamiento jurídico estadounidense. La Liga de Béisbol Profesional cuenta desde hace décadas con una exención antimonopolio que permite a los equipos cooperar en normas y políticas comunes. También los agricultores y productores agrícolas disponen de mecanismos similares para formar cooperativas y negociar colectivamente con grandes compradores.
«Con esta legislación intentamos hacer algo parecido: permitir que los músicos más pequeños negocien en grupo para obtener mejores condiciones en materia de streaming o compensación por licencias de IA», explica Ross.
La propuesta ya cuenta con un respaldo amplio dentro del sector. Entre los que la apoyan se encuentran la American Association of Independent Music, la Music Artists Coalition, la Artist Rights Alliance, la National Music Publishers’ Association y el sindicato de actores y artistas SAG-AFTRA, entre otras organizaciones del mundo del entretenimiento.
La ley tiene cierto recorrido previo: fue presentada por primera vez en 2021 para abordar las regalías del streaming, y volvió a reintroducirse en 2023 con la incorporación de un apartado específico sobre inteligencia artificial, una señal de cómo la tecnología ha ido ganando peso en el debate sobre los derechos de los creadores.