Robert De Niro volvió a la carga contra Donald Trump este domingo en Nueva York, durante un evento llamado Rise Up, Sing Out: A Concert for the First Amendment. El actor ejerció de maestro de ceremonias de la indignación y lideró al público en una consigna bien directa: «¡Shut the fuck up!», traducible como algo parecido a «¡Cállate de una maldita vez!».
De Niro se justificó apelando, precisamente, a la libertad de expresión. «Soy casi un absolutista de la libertad de expresión», afirmó, «incluso del discurso que no me gusta, que no es poco. Así que cuando escucho algo que no me gusta, uso mi propio derecho a responder».
Y puso ejemplos concretos. «Cuando escucho a Trump decir, como hizo hace unos días, ‘No pienso en la situación económica de los estadounidenses, ni lo más mínimo’, digo: ¡Cállate!». El público respondió al unísono. Luego vino otro turno: «Trump dijo ‘me encanta la inflación’. ¿Preparados? ¡Cállate!». Y otro más: «Trump dijo que ganó las elecciones de 2020. ¿Listos? ¡Cállate!».
Más allá de la consigna, De Niro ofreció una reflexión más sombría sobre el patriotismo en el momento actual. «Odio decirlo, pero querer a nuestro país está empezando a sonar como un cónyuge maltratado que dice que quiere a su maltratador», señaló.
El actor fue ampliando esa idea con una lista de situaciones que, a su juicio, hacen imposible ese amor incondicional a la nación. «No puedo querer a un país que emprende guerras estúpidas e inhumanas, matando a miles de inocentes y causando indirectamente la muerte y el sufrimiento de millones más», dijo. También mencionó la retirada de la sanidad pública a millones de personas, el enriquecimiento de lo que llamó «la clase Trump-Epstein», y lo que describió como milicias enmascaradas actuando contra ciudadanos y familias separadas.
«No puedo querer a un país liderado por un tirano racista, misógino y xenófobo. Y lo digo claramente: no puedo querer al país liderado por Donald Trump y su Congreso de aduladores», concluyó esta parte de su discurso.
Pero De Niro no cerró con desesperanza. Sus últimas palabras fueron una declaración de intenciones: «Quiero volver a querer a mi país. Quiero recuperar mi país».
No es la primera vez que el actor y el presidente chocan frontalmente. A principios de este año, De Niro calificó a Trump de «idiota» y llegó a decir que «va a arruinar el país». La respuesta del presidente no se hizo esperar: le llamó «demente», «enfermo y perturbado» y le atribuyó «un cociente intelectual extremadamente bajo».
La rivalidad entre ambos, lejos de enfriarse, parece haberse convertido en uno de los enfrentamientos más ruidosos entre el mundo de la cultura y el poder político en Estados Unidos.