El alcalde de Cádiz, Kichi, afirmó hace unas semanas que Pablo Carbonell no había cobrado nada por dar el pregón del Carnaval pero ahora se han publicado los gastos correspondientes a las celebraciones y sorpresa: según El Mundo Pablo Carbonell cobró 48.400 euros por un “contrato privado de índole artística para la realización del pregón oficial de Carnaval 2016”. Todo se ha hecho de forma legal, ¿pero por qué el alcalde dice que no se le pagó cuando sí se hizo?
Y esto no es algo que haya inventado el actual alcalde, el anterior gobierno del PP pagó a Merche 64.130 euros; el pregón de Jorge Drexler costó 72.876 euros, y en 2012, el de la Niña Pastori, 92.879 euros. Y claro, Kichi, que cuando llegó al poder traduciendo la inmensa mayoría de las partidas presupuestarias del anterior equipo de gobierno al número de comidas que podrían darse para niños gaditanos en riesgo de exclusión social, no ha quedado nada bien parado entre los ciudadanos gaditanos.
¿Por qué mintió diciendo que no había pagado a Pablo Carbonell? ¿Por qué los gobiernos no se encargan de las cosas administrativas y dejan que sean los ciudadanos los que con su dinero paguen los conciertos que les gusten?

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