publico
No todo le mundo celebra el Año Nuevo con la misma intensidad, sólo hay que ver este programa de la televisión australiana con los invitados más deprimentes de la historia.

Tan desconcertante es la imagen que una espectadora ha llegado a pensar que son personas secuestradas obligadas a hacerlo.

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No todo le mundo celebra el Año Nuevo con la misma intensidad, sólo hay que ver este programa de la televisión australiana con los invitados más deprimentes de la historia.

Tan desconcertante es la imagen que una espectadora ha llegado a pensar que son personas secuestradas obligadas a hacerlo.