El blog cristiano Nueva Era ha publicado un sencillo manual para que las mujeres detecten de forma infalible si sus maridos o novios son gays. Vamos a comprobar si nosotros mismos somos gays o no.
¡Qué empiece la fiesta!

1) Usan el celular y computador sigilosamente por la noche
La adicción a la pornografí­a está muy asociado con la homosexualidad y la naturaleza sigilosa implica que está tratando de esconder algo de ti. Mantente alerta si tu hombre no quiere meterse en Internet o contestar llamadas en tu presencia. Mensajes de texto es otro truco muy usado por los adúlteros. En aras de la confianza, una pareja casada deberí­a compartir todo, incluyendo registros telefónicos, cuentas de correo electrónico, sitios de chat y el historial de visitas a páginas web.

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí, usamos el móvil y el ordenador, por la noche y por el día.

2) Mira a otros hombres de una forma muy coqueta
Cuando estás en público, ¿tu marido pasa mucho tiempo viendo a otros hombres? ¿Tiende a picarle el ojo a la gente? ¿Se altera fácilmente cuando alguien no le responde un cumplido sobre su apariencia fí­sica?

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí, miramos a nuestros novios así.

3) Finge la atención que presta en la iglesia y otros grupos de oración
¿Notas una falta de interés en asuntos espirituales? ¿Tienes la sospecha que va a la iglesia como una excusa para pasar tiempo cerca de hombres jóvenes? ¿Se postula voluntariamente para ser guí­a de grupos formados sólo por hombres?

¿Lo hacemos en aMENzing? No, esto no lo hacemos.

4) Excesivamente fastidioso sobre su apariencia y el hogar
Los hombres, naturalmente, andan un tanto descuidados. Sudan y hieden. Los homosexuales suelen aborrecer este tipo de cosas y suelen ser particularmente obsesivos al momento de limpiar sus casas. ¿Tu hombre se riza las pestañas, se rebaja el bello púbico o usa cremas humectantes para la cara? ¿Es selectivo del tipo de shampú que usa? ¿Tarda más para vestirse por las noches que tú?

¿Lo hacemos en aMENzing? Lo del pubis y las pestañas no. Lo del champú sí.

5) Asisten al gimnasio pero no tienen interés por los deportes
Los hombres gay usan el gimnasio como un lugar para socializar y tener encuentros “í­ntimos” en los baños. Les gusta ejercitar sus cuerpos sin la competencia que implican los deportes. Después de todo, usan las duchas y las saunas para participar actividades sexuales que van más allá de las miradas indiscretas de las mujeres. Si tu hombre regresa del gimnasio muy cansado para hablar o tener sexo, es una señal preocupante.

¿Lo hacemos en aMENzing? Pues sí, vamos al gimnasio. Y vemos el fútbol. En especial los partidos del Barça

6) La ropa le queda pegada y está muy “de moda”
Los hombres gay no necesitan palabras para comunicar su disponibilidad al momento de buscar “compañí­a.” Silenciosamente hacen pública la noticia mostrando sus cuerpos duros y delgados en ropa de diseñadores. Si tu marido posee un par de pantalones pegados y se mira el trasero en el espejo o si suele usar un número excesivo de franelas que le ajustan notablemente, serí­a buena idea que prestes más atención a sus actividades privadas.

¿Lo hacemos en aMENzing? No, ni muy pegada ni demasiado de moda.

7) Extrañas exigencias sexuales
El fetichismo es una señal de que un hombre está buscando emociones que van más allá de la intimidad que ofrecen las relaciones heterosexuales normales. La mujer no puede apelar a los profundos deseos que se revelan cuando el matrimonio se prolonga. Si hay un repentino interés en la sodomí­a, sadomasoquismo, lubricantes, juegos de personajes, juguetes sexuales u otros métodos de relaciones sexuales no tradicionales, esto es claramente una indicación de profundas alteraciones emocionales.

¿Lo hacemos en aMENzing? Lubricante sí, sado no.

8) Le interesan más los hombres que las mujeres en las pelí­culas pornográficas
La pornografí­a es un elemento peligroso en cualquier matrimonio, pero hay muchos cristianos que sienten que al ver estos filmes sí­ añade algo a su vida sexual. Si ya pasaste por esto y descubriste que tu hombre se emociona al ver a otros hombres en este tipo de videos, deberí­as preocuparte. Si elige pelí­culas por determinados actores masculinos, esto es una evidente señal de que está envuelto en una crisis de ego y deseo.

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí.

9) Viaja con frecuencia a ciudades grandes y Asia
Algunos maridos gastan una gran cantidad de dinero para viajar lejos de casa y así­ ocultar sus acciones deplorables del mismo sexo. Las ciudades grandes ofrecen todo tipo de indulgencia. Desde bares y clubes gays hasta prostitutas y casas de sexo-en-el-baño, un hombre que busca este tipo de encuentros los puede encontrar fácilmente si está tan determinado.¿Existe realmenteuna buena excusa para que un marido visite Tailandia o San Francisco sin su esposa?

¿Lo hacemos en aMENzing? Viajamos mucho pero ojalá lo hicieramos más.

10) Tiene a muchos hombres jóvenes como amigos
Alguien que se esfuerza para rodearse de hombres más jóvenes deberí­a generar problemas en cualquier comunidad. Si éste es el caso de su marido, pregúntese si él prefiere la compañí­a de hombres más a la de mujeres. ¿Se tocan o se abrazan por un tiempo prolongado? ¿Intercambian regalos personales y de alto costo, como bufandas o colonias?

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí.

11) Atrevidos, sarcásticos e irónicos cuando están con sus amigos
Un hombre que está implicado secretamente en una actividad homosexual con otros puede exhibir cualidades femeninas cuando se reúne con sus amigos. En cierto sentido, él “deja su pelo suelto”, y esto se notará cuando al hablar gesticula excesivamente.

¿Lo hacemos en aMENzing? Mucho, sí.

12) Ama la cultura pop
Es bastante común que los hombres jóvenes disfruten de un final de ciencia ficción de la cultura popular, pero cuando su marido se obsesiona con programas románticos y femeninos, es una razón para alarmarse. Páginas web de chismes, Glee y Los Años Dorados son tres iconos del movimiento gay que los hombres heterosexuales tratan de evitar.

¿Lo hacemos en aMENzing? No vemos ‘Glee’ y nunca lo hemos visto. Pero la cultura pop sí, eso sí.

13) Extroversión al momento de mostrar su pecho en público
¿Tu marido se la pasa sin camisa en el patio o en picnics cuando hay otros hombres presentes? ¿Usa tanga en la playa? ¿Se ubica intencionalmente en el medio de una multitud para mostrar sus músculos, a la espera de comentarios sobre lo bien que se vé? Puede que esté buscando una afirmación fí­sica de otros hombres, como también busca desesperadamente sugerencias de deseos mutuos entre los que le rodean.

¿Lo hacemos en aMENzing? Uhmmm, no. Lo de la camisa en el picnic quizás alguna vez.

14) Consumo repentino y excesivo de alcohol
A veces la gente que lucha con temas tan emocionales como la homosexualidad se sumergen en el alcohol para ocultar su angustia. ¿Su hombre desaparece durante muchas horas sin contestar su teléfono celular porque salió a beber? ¿Tiene un olor extraño a su regreso, una mezcla extraña de cigarrillos y gel? ¿Llora con frecuencia?

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí, nos gusta beber. No, no fumamos. Tampoco lloramos con frecuencia.

15) Chicas, ¿han salido con hombres en el pasado que resultaron ser gay?
Esta es una pregunta importante que deben hacerse cuando su matrimonio comienza a tener problemas. Las estadí­sticas han demostrado que las mujeres que han encontrado románticamente a hombres gay en el pasado son las más propensas a repetir este error en relaciones futuras. Si su respuesta es sí­, usted debe preguntarse honestamente si está buscando a un hombre o sólo una compañera de compras. ¿El chisme es más importante para usted que criar niños? En última instancia, ¡es una cuestión de saber cuáles son tus prioridades!

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí, todo el rato. La sorpresa hubiese sido que fueran heteros.

11 de 15. Somos gays

El blog cristiano Nueva Era ha publicado un sencillo manual para que las mujeres detecten de forma infalible si sus maridos o novios son gays. Vamos a comprobar si nosotros mismos somos gays o no.
¡Qué empiece la fiesta!

1) Usan el celular y computador sigilosamente por la noche
La adicción a la pornografí­a está muy asociado con la homosexualidad y la naturaleza sigilosa implica que está tratando de esconder algo de ti. Mantente alerta si tu hombre no quiere meterse en Internet o contestar llamadas en tu presencia. Mensajes de texto es otro truco muy usado por los adúlteros. En aras de la confianza, una pareja casada deberí­a compartir todo, incluyendo registros telefónicos, cuentas de correo electrónico, sitios de chat y el historial de visitas a páginas web.

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí, usamos el móvil y el ordenador, por la noche y por el día.

2) Mira a otros hombres de una forma muy coqueta
Cuando estás en público, ¿tu marido pasa mucho tiempo viendo a otros hombres? ¿Tiende a picarle el ojo a la gente? ¿Se altera fácilmente cuando alguien no le responde un cumplido sobre su apariencia fí­sica?

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí, miramos a nuestros novios así.

3) Finge la atención que presta en la iglesia y otros grupos de oración
¿Notas una falta de interés en asuntos espirituales? ¿Tienes la sospecha que va a la iglesia como una excusa para pasar tiempo cerca de hombres jóvenes? ¿Se postula voluntariamente para ser guí­a de grupos formados sólo por hombres?

¿Lo hacemos en aMENzing? No, esto no lo hacemos.

4) Excesivamente fastidioso sobre su apariencia y el hogar
Los hombres, naturalmente, andan un tanto descuidados. Sudan y hieden. Los homosexuales suelen aborrecer este tipo de cosas y suelen ser particularmente obsesivos al momento de limpiar sus casas. ¿Tu hombre se riza las pestañas, se rebaja el bello púbico o usa cremas humectantes para la cara? ¿Es selectivo del tipo de shampú que usa? ¿Tarda más para vestirse por las noches que tú?

¿Lo hacemos en aMENzing? Lo del pubis y las pestañas no. Lo del champú sí.

5) Asisten al gimnasio pero no tienen interés por los deportes
Los hombres gay usan el gimnasio como un lugar para socializar y tener encuentros “í­ntimos” en los baños. Les gusta ejercitar sus cuerpos sin la competencia que implican los deportes. Después de todo, usan las duchas y las saunas para participar actividades sexuales que van más allá de las miradas indiscretas de las mujeres. Si tu hombre regresa del gimnasio muy cansado para hablar o tener sexo, es una señal preocupante.

¿Lo hacemos en aMENzing? Pues sí, vamos al gimnasio. Y vemos el fútbol. En especial los partidos del Barça

6) La ropa le queda pegada y está muy “de moda”
Los hombres gay no necesitan palabras para comunicar su disponibilidad al momento de buscar “compañí­a.” Silenciosamente hacen pública la noticia mostrando sus cuerpos duros y delgados en ropa de diseñadores. Si tu marido posee un par de pantalones pegados y se mira el trasero en el espejo o si suele usar un número excesivo de franelas que le ajustan notablemente, serí­a buena idea que prestes más atención a sus actividades privadas.

¿Lo hacemos en aMENzing? No, ni muy pegada ni demasiado de moda.

7) Extrañas exigencias sexuales
El fetichismo es una señal de que un hombre está buscando emociones que van más allá de la intimidad que ofrecen las relaciones heterosexuales normales. La mujer no puede apelar a los profundos deseos que se revelan cuando el matrimonio se prolonga. Si hay un repentino interés en la sodomí­a, sadomasoquismo, lubricantes, juegos de personajes, juguetes sexuales u otros métodos de relaciones sexuales no tradicionales, esto es claramente una indicación de profundas alteraciones emocionales.

¿Lo hacemos en aMENzing? Lubricante sí, sado no.

8) Le interesan más los hombres que las mujeres en las pelí­culas pornográficas
La pornografí­a es un elemento peligroso en cualquier matrimonio, pero hay muchos cristianos que sienten que al ver estos filmes sí­ añade algo a su vida sexual. Si ya pasaste por esto y descubriste que tu hombre se emociona al ver a otros hombres en este tipo de videos, deberí­as preocuparte. Si elige pelí­culas por determinados actores masculinos, esto es una evidente señal de que está envuelto en una crisis de ego y deseo.

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí.

9) Viaja con frecuencia a ciudades grandes y Asia
Algunos maridos gastan una gran cantidad de dinero para viajar lejos de casa y así­ ocultar sus acciones deplorables del mismo sexo. Las ciudades grandes ofrecen todo tipo de indulgencia. Desde bares y clubes gays hasta prostitutas y casas de sexo-en-el-baño, un hombre que busca este tipo de encuentros los puede encontrar fácilmente si está tan determinado.¿Existe realmenteuna buena excusa para que un marido visite Tailandia o San Francisco sin su esposa?

¿Lo hacemos en aMENzing? Viajamos mucho pero ojalá lo hicieramos más.

10) Tiene a muchos hombres jóvenes como amigos
Alguien que se esfuerza para rodearse de hombres más jóvenes deberí­a generar problemas en cualquier comunidad. Si éste es el caso de su marido, pregúntese si él prefiere la compañí­a de hombres más a la de mujeres. ¿Se tocan o se abrazan por un tiempo prolongado? ¿Intercambian regalos personales y de alto costo, como bufandas o colonias?

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí.

11) Atrevidos, sarcásticos e irónicos cuando están con sus amigos
Un hombre que está implicado secretamente en una actividad homosexual con otros puede exhibir cualidades femeninas cuando se reúne con sus amigos. En cierto sentido, él “deja su pelo suelto”, y esto se notará cuando al hablar gesticula excesivamente.

¿Lo hacemos en aMENzing? Mucho, sí.

12) Ama la cultura pop
Es bastante común que los hombres jóvenes disfruten de un final de ciencia ficción de la cultura popular, pero cuando su marido se obsesiona con programas románticos y femeninos, es una razón para alarmarse. Páginas web de chismes, Glee y Los Años Dorados son tres iconos del movimiento gay que los hombres heterosexuales tratan de evitar.

¿Lo hacemos en aMENzing? No vemos ‘Glee’ y nunca lo hemos visto. Pero la cultura pop sí, eso sí.

13) Extroversión al momento de mostrar su pecho en público
¿Tu marido se la pasa sin camisa en el patio o en picnics cuando hay otros hombres presentes? ¿Usa tanga en la playa? ¿Se ubica intencionalmente en el medio de una multitud para mostrar sus músculos, a la espera de comentarios sobre lo bien que se vé? Puede que esté buscando una afirmación fí­sica de otros hombres, como también busca desesperadamente sugerencias de deseos mutuos entre los que le rodean.

¿Lo hacemos en aMENzing? Uhmmm, no. Lo de la camisa en el picnic quizás alguna vez.

14) Consumo repentino y excesivo de alcohol
A veces la gente que lucha con temas tan emocionales como la homosexualidad se sumergen en el alcohol para ocultar su angustia. ¿Su hombre desaparece durante muchas horas sin contestar su teléfono celular porque salió a beber? ¿Tiene un olor extraño a su regreso, una mezcla extraña de cigarrillos y gel? ¿Llora con frecuencia?

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí, nos gusta beber. No, no fumamos. Tampoco lloramos con frecuencia.

15) Chicas, ¿han salido con hombres en el pasado que resultaron ser gay?
Esta es una pregunta importante que deben hacerse cuando su matrimonio comienza a tener problemas. Las estadí­sticas han demostrado que las mujeres que han encontrado románticamente a hombres gay en el pasado son las más propensas a repetir este error en relaciones futuras. Si su respuesta es sí­, usted debe preguntarse honestamente si está buscando a un hombre o sólo una compañera de compras. ¿El chisme es más importante para usted que criar niños? En última instancia, ¡es una cuestión de saber cuáles son tus prioridades!

¿Lo hacemos en aMENzing? Sí, todo el rato. La sorpresa hubiese sido que fueran heteros.

11 de 15. Somos gays