Suno, la empresa detrás de uno de los generadores de música con inteligencia artificial más populares del mundo, se enfrenta a una nueva demanda por infracción de derechos de autor. En esta ocasión, la acción legal la ha presentado Jamendo, una biblioteca de música de producción y licencias con sede en Bélgica, que interpuso la demanda el pasado 29 de junio.
Jamendo alega que Suno utilizó sin autorización un conjunto de datos formado por 55.600 canciones de su catálogo para entrenar sus modelos de inteligencia artificial. Ese dataset incluye también metadatos curados que clasifican cada tema por género, estado de ánimo e instrumentación, algo que la demandante considera especialmente valioso y protegido.
El conjunto de datos en cuestión está disponible públicamente en la plataforma GitHub, fruto de una colaboración académica entre Jamendo y la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Sin embargo, Jamendo subraya que esa disponibilidad gratuita está restringida a usos académicos no comerciales, y que una empresa como Suno —valorada en 5.400 millones de dólares en su última ronda de financiación— estaba obligada a adquirir una licencia de pago.
Según recoge la demanda, Jamendo intentó abrir negociaciones con Suno en septiembre y le remitió una factura de 16 millones de euros, calculada a razón de 289 euros por cada pista del dataset. Suno confirmó haber recibido la factura el 3 de octubre, pero no respondió a las comunicaciones posteriores ni realizó ningún pago. Ahora, Jamendo reclama un mínimo de 17,8 millones de euros en concepto de daños por infracción de derechos de autor y otras reclamaciones civiles.
Alexandre Saboundjian, consejero delegado de Winamp Group —empresa propietaria de Jamendo— ha declarado que esta demanda «marca otro paso importante en los esfuerzos de Jamendo por proteger los derechos de los artistas en un entorno donde la inteligencia artificial está transformando la industria musical». Saboundjian añadió que «la innovación y el respeto a la propiedad intelectual deben ir de la mano para garantizar un ecosistema sostenible para creadores, titulares de derechos y las empresas que desarrollan las tecnologías del mañana».
Suno ha declinado hacer comentarios sobre la demanda. La compañía lleva tiempo reconociendo abiertamente que entrenó sus modelos con grandes cantidades de música extraída de internet sin adquirir licencias previas, amparándose en el principio de fair use del derecho anglosajón, que permite el uso de material protegido sin autorización cuando se realiza con fines transformativos.
La cuestión de si el entrenamiento de IA entra dentro del paraguas del fair use es una pregunta legal sin resolver que protagoniza decenas de demandas activas en los tribunales. Suno, de hecho, ya lleva dos años enredada en litigios con las grandes discográficas: aunque alcanzó un acuerdo de licencias con Warner Music Group el año pasado, todavía se enfrenta en los tribunales a las demandas de Universal Music Group y Sony. Esta nueva acción de Jamendo, que la semana pasada también presentó una demanda similar contra Nvidia por el uso de su catálogo en los modelos Fugatto y Audio Flamingo, suma otro frente más a una batalla legal que no ha hecho más que crecer.