Los herederos de Elvis Presley han presentado una demanda contra la empresa de inteligencia artificial Anthropic por valor de 41 millones de dólares, lo que equivale a unos 36,5 millones de euros. La acusación es contundente: la compañía habría utilizado sin autorización 274 canciones del Rey del Rock para entrenar sus modelos de IA. Un portavoz de Anthropic ha mostrado su disconformidad con las acusaciones y ha anunciado que se defenderán por vía legal.
La demanda se presentó el pasado viernes en la Corte de Distrito del norte de California. Los demandantes no solo reclaman el pago de los 36,5 millones de euros, sino que además exigen que el caso llegue a juicio. La cifra se traduce en aproximadamente 133.830 euros por cada canción presuntamente utilizada de forma ilegal.
Entre los temas afectados figuran algunos de los grandes clásicos del artista: All Shook Up, Can’t Help Falling in Love y Return to Sender, entre otros. No se trata de canciones menores, sino de parte del legado más reconocible de Presley a escala mundial.
Más allá del uso no autorizado de la música, la demanda añade otra acusación de peso: que Anthropic empleó su popular chatbot Claude para eludir las medidas de protección de los derechos de autor, llegando incluso a eliminar o alterar la información sobre la gestión de esos derechos en las canciones de Elvis. En los fragmentos de la demanda se puede leer una advertencia directa al sector:
«Los demandantes vinculados a Elvis inician esta acción para hacer valer sus derechos exclusivos frente a una parte demandada que ha construido su modelo de negocio basándose en la infracción de derechos de autor a una escala nunca vista».
No es la primera vez que Anthropic se sienta en el banquillo por este tipo de acusaciones. En enero de 2026, Universal Music Group ya presentó una demanda contra la compañía por valor de 3.000 millones de dólares —cerca de 2.677 millones de euros—, acusándola de haber desarrollado Claude a partir de «bibliotecas pirateadas» de canciones. La presión legal sobre las grandes empresas de IA en materia de propiedad intelectual no hace más que crecer.