Mala semana para Slayyyter. Con la maquinaria en marcha para su próximo disco, ‘wor$t man in america’, hermano gemelo del ‘wor$t girl in America’ que ya publicó este año, la cantante ha tenido que echar el freno en seco: adiós a las fechas de Berlín, Manchester, Birmingham, Glasgow y Londres. El motivo no es menor. Tras pasar por varias consultas médicas, le han diagnosticado laringitis y desgarros en las cuerdas vocales, y el tratamiento incluye al menos dos semanas de silencio absoluto.
Ella misma lo ha contado en redes, visiblemente afectada. Dice tener el corazón roto, es consciente de que mucha gente había viajado o preparado disfraces para la ocasión y se declara desolada por no poder darles el show que esperaban. Hasta aquí, una cancelación tan triste como inevitable.
El problema llega por la retaguardia. Según recoge el NME, Kalika, la artista que iba a abrir los conciertos, asegura que se enteró de la suspensión por redes sociales, como cualquier fan. Para ella esta gira era la oportunidad de su vida, y ahora se describe como abandonada en mitad de Europa. Aunque deja claro que la salud de Slayyyter va primero y le desea que se recupere pronto, el panorama que pinta no es precisamente glamuroso: su equipo está atrapado en el autobús de la gira, no saben cómo recuperarlo y tampoco tienen claro cómo volver a casa. Ella, con el corazón igual de hecho trizas que la cabeza de cartel.
Lo bueno, para quien tenga paciencia: a juzgar por su web, Slayyyter volverá a la carretera en febrero con paradas en Australia y Sudamérica, y cerrará en junio por todo lo alto en el Madison Square Garden de Nueva York. Será el concierto más grande de su carrera y ya no queda ni una entrada. Eso sí, con las cuerdas vocales en orden, se supone.