Future lleva casi quince años siendo la banda sonora de fiestas, desamores y ambiciones ajenas. Su catálogo —álbumes en solitario, mixtapes y proyectos conjuntos— ha resistido el paso del tiempo mejor que el de muchos artistas de su generación. The Real Me, su último trabajo, llegó este verano con una declaración de intenciones clara: cero colaboraciones en 22 canciones y 58 minutos de música.
El disco llega dos meses después de que el rapero de Atlanta se reuniera con Drake en «Ran to Atlanta», incluida en ICEMAN, y tras un breve descanso posterior a los tres proyectos que publicó en 2024: We Don’t Trust You, We Still Don’t Trust You y Mixtape Pluto. En The Real Me, Hendrix apuesta por el hedonismo, el ego, la reflexión y la vulnerabilidad como ejes temáticos. Aquí os dejamos todas las canciones ordenadas de menor a mayor interés.
Cerrando la lista aparece «Cast a Spell», cuya entrega vocal en un registro casi de falsete choca con la producción. Le sigue «2018», un experimento sonoro difícil de clasificar que resulta curioso pero no del todo satisfactorio, y «Build A B–ch», que promete un clímax que nunca llega. «Weight Up» muestra al Future más ronco y tranquilo, aunque sin el brillo de sus mejores momentos.
En la zona media encontramos temas como «Money Over Everything» y «Off the Hinge», que cumplen sin sorprender: entrega animada, beat de trap y los recursos habituales del artista. «Big Moment» satisfará a los fans de siempre, aunque no aporta nada nuevo al catálogo. Algo más arriba está «Hollywood», el corte más ambicioso del disco, con una cadencia lineal que funciona como demostración de su versatilidad.
«Radio», el single principal, es una paradoja consciente: Future asegura que su contenido no es apto para la radio mientras entrega uno de los temas más comerciales del álbum. Funciona. «Trench Coat» destaca por su producción de alta energía, aunque se queda corta en duración —apenas un minuto y cuarenta y seis segundos—, lo que garantiza repetición automática. «Konnichiwa» es un aluvión continuo de versos sin apenas respiro, y «Tank Top Pluto» inyecta energía en el tramo central del disco con algunas de sus mejores barras del proyecto.
Entre los destacados también figura «Fukk a Interview», que funciona como un primer capítulo cinematográfico en el que el rapero reivindica contar su historia solo a través de la música. «California Girls» es uno de los cortes más melódicos, dedicado a mujeres de distintas partes del mundo con un tono reflexivo y cálido. «Alice» tiene sabor a Costa Oeste y potencial de crossover, mientras que «Kick» es el tipo de canción diseñada para sonar a todo volumen en el coche.
«Eye to Eye» confirma que Future es uno de los mejores cerrando álbumes de su generación: contemplativo, enérgico y sin estribillo, un ejercicio de honestidad musical. «No Misery» arranca con un fragmento en el que André 3000 habla sobre hacer «música de dolor» y se desarrolla sobre una de las producciones más inmersivas del disco. «Snow In Skyami», filtrada en internet hace más de un año, cumple con creces las expectativas: cadencia vintage y pura energía.
«One Two» interpola la popular canción infantil inglesa «Buckle My Shoe» con una estética inspirada en Pesadilla en Elm Street, y el resultado es oscuro y hipnótico. «Feeling I Give» es Future reconociendo su propio poder con una producción que transita del downtempo a la pista de baile con elegancia. Y cerrando el ranking en lo más alto, «If I Could»: Future sueña con liberar a sus amigos, recuerda a su abuela y se abre con una vulnerabilidad que pocas veces se le ha visto. Es la actuación definitiva del álbum.