Jude Law ya está sufriendo los estragos capilares del otoño, época atroz para la gente que tiene el pelo igual de débil que un gatete recién nacido en la fría Siberia. El actor que antaño lucía melenilla ha decidido dejar de atusarse el pelo de forma estratégica y se ha rapado, dejando al aire libre sus estupendísimas entradas. El tío está igual de bien sin pelo que con pelo ¿no? Mejor verle desnudito


Jude Law ya está sufriendo los estragos capilares del otoño, época atroz para la gente que tiene el pelo igual de débil que un gatete recién nacido en la fría Siberia. El actor que antaño lucía melenilla ha decidido dejar de atusarse el pelo de forma estratégica y se ha rapado, dejando al aire libre sus estupendísimas entradas. El tío está igual de bien sin pelo que con pelo ¿no? Mejor verle desnudito