Olivia Rodrigo no tiene ninguna intención de callarse. La artista ha vuelto a posicionarse públicamente contra el ICE y las deportaciones masivas impulsadas por la administración Trump, esta vez en una extensa entrevista en portada para la revista Dazed publicada el pasado 4 de junio.
«Creo que parte de ser artista es compartir cómo te sientes con los demás», afirmó Rodrigo, dejando claro que eso incluye también las opiniones políticas. «No tengo un título en ciencias políticas. No soy la persona más formada del planeta, pero me gusta intentar estar al día e compartir cómo me siento», añadió.
En la conversación, la cantante recordó el momento en que descubrió que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos había utilizado su canción All-American Bitch para acompañar un vídeo en redes sociales que glorificaba al ICE. «Estaba mirando el móvil», explicó. «Fue muy perturbador ver esa propaganda, y el hecho de que fuera mi canción lo que sonaba me hizo sentir aún más furiosa».
Aquel episodio la llevó a uno de sus pronunciamientos más contundentes: en noviembre del año pasado, Rodrigo respondió al vídeo del DHS con un mensaje directo: «No uséis nunca mis canciones para promocionar vuestra propaganda racista y llena de odio». El departamento replicó entonces sugiriendo que la cantante debería «darles las gracias por su servicio, no menospreciar su sacrificio».
Ahora, Rodrigo mantiene su postura sin fisuras. «Lo que están haciendo es terrible, bárbaro y cruel», declaró. «Me entristece mucho vivir en un país que considera que eso está bien». Tras estas nuevas declaraciones, un portavoz del DHS volvió a responder en términos prácticamente idénticos a los de noviembre, repitiendo que «América está agradecida siempre a sus agentes federales» y sugiriendo de nuevo que la artista les agradezca su labor.
La entrevista llega poco más de una semana antes del lanzamiento de su tercer álbum de estudio, You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love, previsto para el 12 de junio. Los dos primeros singles del disco, Drop Dead y The Cure, debutaron en el número uno y el número cinco del Billboard Hot 100, respectivamente, consolidando a Rodrigo como una de las voces más relevantes del pop actual, dentro y fuera de los escenarios.