El cantante, compositor y productor Oliver Tree ha muerto a los 32 años tras un accidente de helicóptero en Brasil. La tragedia se produjo el domingo 14 de junio, cuando dos helicópteros colisionaron sobre Río de Janeiro, causando la muerte de seis personas.
El siniestro ocurrió en Recreio dos Bandeirantes, un barrio situado en la zona oeste de la ciudad brasileña. Las autoridades han abierto una investigación para determinar las causas del accidente. Junto a Tree, cuyo nombre completo era Oliver Tree Nickell, perdieron la vida los pasajeros Lucas Vignale, Gaspar Prim y Lucas Brito Chaves, y los pilotos Alexandre Souza y Charles Marsillac.
El artista se encontraba recorriendo Sudamérica como parte de su World’s First World Tour. Había actuado en São Paulo el 6 de junio y tenía previsto subirse al escenario en Lisboa a principios de julio, con más fechas programadas en Estados Unidos, Europa, Australia y China. Ninguno de esos conciertos llegará a celebrarse.
Nacido el 29 de junio de 1993 en Santa Cruz, California, Tree comenzó su carrera musical en 2013 con el EP Demons. Su single de 2016 «When I’m Down» le abrió las puertas de Atlantic Records, sello con el que firmó al año siguiente y con el que publicó cuatro álbumes de estudio.
Su debut con la major, Ugly Is Beautiful (2020), encabezó la lista estadounidense de álbumes de rock y alternativo. Le siguieron Cowboy Tears (2022), Alone in a Crowd (2023) y Love You Madly Hate You Badly, publicado en abril de este año, apenas semanas antes de su muerte.
Entre sus canciones más conocidas destaca «Life Goes On», que en 2022 llegó al número siete en la lista de rock y alternativo; y «Miss You», su colaboración con el productor alemán Robin Schulz, que ese mismo año alcanzó el puesto cuatro en el ranking de música dance y electrónica.
Reconocible por su inconfundible flequillo a tazón y su personalidad excéntrica, Oliver Tree se había convertido en uno de los artistas más inclasificables de su generación, capaz de mezclar pop, rock, hip-hop y electrónica con una estética visual muy personal. La música pierde hoy una voz radicalmente propia.