The Dark llega con una premisa que deja los pelos de punta: un asesino en serie que opera con métodos retorcidos en plena naturaleza escocesa. La serie, emitida en ITV1, arranca con una frase que lo resume todo: «Ahí fuera hay un monstruo de verdad».
Laura Donnelly, conocida por sus papeles en Outlander y The Fall, interpreta a la inspectora Monica Kennedy. Su personaje descubre el cadáver de un joven en pleno campo y, tirando del hilo, se da cuenta de que el hermano mayor de la víctima desapareció años atrás. Dos casos, una sola amenaza.
El primer episodio ya deja claro que The Dark no va a escatimar en tensión. La atmósfera opresiva del paisaje escocés funciona casi como un personaje más, y la trama engancha desde los primeros minutos. Eso sí: antes de acostarte, comprueba bien que tienes las ventanas cerradas.
También hay novedades en la pequeña pantalla en otras cadenas. The Piano regresa en Channel 4 con su formato tan peculiar: pianistas aficionados actuando en estaciones de tren. Esta temporada, la nueva jueza Tiffany Poon se une a Claudia Winkleman y Mika en Birmingham New Street para escuchar a talentos locales, entre ellos un veterano de 94 años y una joven superviviente de meningitis con una técnica muy particular.
En BBC Two, el documental The Tech Billionaire Takeover, presentado por Matt Shea, pone el foco en qué quieren realmente los multimillonarios de la tecnología. La respuesta, según el reportaje, resulta bastante inquietante: un mundo postdemocrático donde el libertarismo no es más que plutocracia con buenas palabras.
Por su parte, I, Jack Wright aterriza en BBC One. Este thriller que recuerda vagamente a Succession arranca con la muerte repentina de un magnate del ladrillo interpretado por Trevor Eve. La batalla por la herencia no tarda en desatarse, con Nikki Amuka-Bird y John Simm como los grandes perjudicados de un testamento muy polémico.
Y para los cinéfilos, Sky Cinema estrena Anemone, protagonizada por Daniel Day-Lewis en lo que supone su regreso al cine tras su retirada. El triple ganador del Óscar comparte pantalla con Sean Bean en una historia de violencia, miedo y heridas generacionales. La película está dirigida por su hijo Ronan, a partir de un guion que ambos escribieron juntos.