Suno, la compañía de música generada por inteligencia artificial, está en plena ronda de financiación Serie D. La operación se espera que se cierre en las próximas semanas y, según fuentes cercanas al proceso, el importe superará los 250 millones de dólares captados en su ronda Serie C, anunciada el pasado noviembre.
Esa anterior ronda, liderada por Menlo Ventures, situó la valoración de Suno en 2.450 millones de dólares. Es habitual que las rondas sucesivas sean de mayor cuantía cuando la startup mantiene su ritmo de crecimiento, y Suno parece cumplir esa condición.
En esta nueva ronda participan varios inversores del sector musical, aunque la mayoría prefiere mantener en privado su apoyo a una empresa que sigue siendo polémica dentro de la industria. Una excepción notable es Hallwood Media, fundada por el ejecutivo discográfico Neil Jacobson, que el año pasado firmó los primeros contratos conocidos con artistas que crean música principalmente con Suno.
No hay muchos detalles sobre en qué empleará Suno el dinero de esta nueva ronda. Mirando hacia atrás, los materiales de la Serie C desvelaban que el mayor gasto de la empresa desde enero de 2024 había sido la potencia de cómputo: hardware, procesadores, memoria, almacenamiento y energía para los centros de datos. La distribución prevista era: 30% en computación, 20% en fusiones y adquisiciones, 20% en descubrimiento, 20% en marketing, 15% en datos y 5% en alianzas.
El panorama legal de Suno sigue siendo agitado. Warner Music Group llegó a un acuerdo de licencias con la empresa, que incluyó la adquisición de Songkick y el compromiso de limitar las descargas de canciones generadas por IA, además de relanzar un modelo entrenado con obras licenciadas en 2026. Eso supuso la salida de WMG de la demanda colectiva por infracción de derechos de autor valorada en 500 millones de dólares que Universal Music Group, Sony Music y WMG interpusieron en junio de 2024. Sony y Universal, sin embargo, continúan adelante con esa acción legal.
La tensión entre UMG y Suno ha ido en aumento. El director digital de Universal, Michael Nash, señaló que uno de los puntos de fricción es la negativa de Suno a convertir su servicio en un «jardín cerrado» desde el que no se puedan exportar canciones a plataformas de streaming. Poco después, el director musical de Suno, Paul Sinclair, respondió en LinkedIn con un extenso texto titulado «Estudios abiertos, no jardines cerrados», argumentando que «estas herramientas no pueden ser meros juguetes dentro de una caja» si se quiere que la innovación musical con IA sea real.
El contexto del mercado tampoco es del todo favorable: una encuesta reciente de Luminate reveló que el interés de los consumidores estadounidenses por escuchar música asistida por IA cayó en todos los grupos de edad entre mayo y noviembre de 2025. Pese a ello, Suno alcanzó el puesto número uno en la categoría de música de la App Store de Apple y llegó al número 11 entre todas las categorías, lo que apunta a que su base de usuarios sigue creciendo.