El regreso de Will Ferrell como presentador del Saturday Night Live prometía ser uno de los momentos más esperados de la temporada. Y lo fue, aunque no exactamente como se esperaba: el cómico ni siquiera pudo empezar su monólogo sin que alguien se lo «robara» de las manos.
El encargado de abrir el fuego fue Chad Smith, batería de los Red Hot Chili Peppers, que subió al escenario haciéndose pasar por el propio Ferrell en el episodio final de la 51.ª temporada, emitido el 16 de mayo. El gag se apoya en una broma recurrente desde hace más de una década: los dos tienen un parecido físico tan llamativo que hasta se enfrentaron en un duelo de batería organizado por Jimmy Fallon.
Smith, presentado al público como si fuera el auténtico anfitrión de la noche, proclamó entusiasmado: «¡Estoy encantado de volver aquí a presentar el Saturday Night Live. Encantado!». Y siguió con la broma: «Fui miembro del reparto durante siete años y ahora presento por sexta vez. ¡Increíble! Realmente se siente como volver a casa». La interrupción de Ferrell en persona no tardó en llegar: «¡Eh! ¡Perdona! ¿Pero qué narices crees que estás haciendo?».
Ferrell intentó recomponer la situación entre comentarios irónicos sobre Smith —«es mala persona», llegó a decir— y arrancó de nuevo su monólogo reconociendo que Chad le había «dejado sin fuelle». Para intentar reconducir el momento, decidió abrir un turno de preguntas desde el público.
Fue entonces cuando apareció Paul McCartney, sentado entre el público, y la segunda mitad del monólogo quedó completamente en sus manos. El ex Beatle subió al escenario y mantuvo el juego insistiendo en que Ferrell era en realidad Chad Smith y que debería ponerse detrás de una batería. McCartney aprovechó también para recordarle al presentador que se había olvidado de mencionar «Penny Lane» entre sus grandes éxitos, en medio de una ovación del público.
La noche no acabó ahí para McCartney. El músico actuó como invitado musical del episodio e interpretó tres canciones: «Days We Left Behind», «Band on the Run» y «Coming Up». Smith, por su parte, volvió a aparecer más tarde en el programa acompañándole a la batería, cerrando así el círculo de uno de los monólogos más caóticos y celebrados del SNL en mucho tiempo.