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Cultura pop

El estudio de fotos de pasaporte favorito de los famosos

Un antiguo boxeador y su mujer fundaron en 1953 un estudio fotográfico en Oxford Street que se convirtió en lugar de paso obligado para artistas y famosos.

En 1953, Dave Sharkey, exboxeador profesional, y su esposa Ann decidieron abrir un estudio fotográfico en Oxford Street, en pleno corazón de Londres. Lo que en principio era un negocio sencillo dedicado a retratos y fotos de documentación acabó convirtiéndose en uno de los rincones más curiosos de la capital británica.

La ubicación era un acierto estratégico difícil de superar: el local quedaba a tiro de piedra de la embajada estadounidense y del mítico gran almacén Selfridges. Ese privilegiado emplazamiento convirtió el estudio en un cruce de caminos inevitable para cualquiera que necesitara renovar su pasaporte en aquella zona de la ciudad.

Y entre esa clientela habitual no tardaron en aparecer rostros conocidos. Artistas, actores, músicos y deportistas pasaron por el objetivo de los Sharkey para inmortalizar esa foto tan poco glamurosa que todo el mundo necesita en algún momento: la del pasaporte. Un documento de identidad que, paradójicamente, reunió ante la cámara a algunas de las personalidades más fotografiadas del siglo XX.

El resultado es una colección de imágenes que hoy resulta tan entrañable como sorprendente. Ver a grandes nombres de la cultura y el deporte en el formato austero y despojado de una foto de carnet tiene algo de igualador y completamente humano. Sin estilismos cuidados, sin iluminación de estudio pensada para la fama, sin poses estudiadas: solo el rostro y el fondo blanco de rigor.

La historia del estudio de los Sharkey es, en definitiva, un recordatorio de que la cultura pop y la vida cotidiana se cruzan en los lugares más inesperados. A veces, la foto más honesta de una celebridad no está en la portada de una revista, sino en las páginas de un pasaporte guardado en un cajón.

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