Sony Music Publishing ha cerrado la adquisición del catálogo completo de Recognition Music Group, en manos hasta ahora de la firma de capital privado Blackstone. La operación se ha realizado en asociación con GIC, el fondo soberano de inversión de Singapur, aunque no se han desvelado los términos económicos concretos del acuerdo. El cierre de la transacción está todavía sujeto a las condiciones habituales, lo que presumiblemente incluye la revisión por parte de organismos reguladores.
El catálogo que pasa a manos de Sony es, sencillamente, impresionante. Entre las obras incluidas figuran «Don’t Stop Believin’» de Journey, «Under the Bridge» de Red Hot Chili Peppers, «Go Your Own Way» de Fleetwood Mac, «Single Ladies (Put A Ring On It)» de Beyoncé, «Hallelujah» de Leonard Cohen, «Black Hole Sun» de Soundgarden, «Bad Romance» de Lady Gaga, «Livin’ On A Prayer» de Bon Jovi, «Umbrella» de Rihanna, «Sweet Dreams (Are Made Of This)» de Eurythmics, «Whenever, Wherever» de Shakira o «All I Want For Christmas Is You» de Mariah Carey, entre muchos otros.
«Estamos muy orgullosos y emocionados de representar este increíble catálogo, que incluye algunas de las mejores canciones de la historia del pop», declaró Rob Stringer, presidente de Sony Music Group. Por su parte, Jon Platt, presidente y consejero delegado de Sony Music Publishing, subrayó que estas canciones «siguen definiendo la cultura e inspirando a generaciones».
Esta es en realidad la tercera adquisición que Sony realiza de activos musicales procedentes de Blackstone. En una primera operación, Sony se hizo con el negocio de administración de Hipgnosis Songs Management y alrededor de 4.400 derechos de autor, con canciones de artistas como Sabrina Carpenter, Shawn Mendes, One Direction o Panic! At The Disco. En un segundo movimiento, adquirió otro bloque de derechos de compositores como Jeff Bhasker y Jack Antonoff.
Blackstone había acumulado su cartera musical desde 2021, cuando comenzó a construir un patrimonio de unos 3.000 millones de dólares en activos musicales a través de su asociación con Hipgnosis Songs Capital. En 2024, la firma adquirió el fondo cotizado Hipgnosis Songs Fund por 1.600 millones de dólares, asumiendo además una deuda de unos 600 millones, lo que elevó el precio total a cerca de 2.200 millones.
La valoración del acuerdo más reciente podría superar los 3.500 millones de dólares, lo que situaría el importe total de las tres operaciones entre Sony y Blackstone en torno a los 4.000 millones de dólares. Para financiar sus adquisiciones, Blackstone había captado cerca de 2.000 millones en deuda a través de tres titulizaciones de activos.
«Esta transacción ofrece un resultado sólido para Blackstone y nuestros inversores, y representa un voto de confianza en los derechos musicales como clase de activo institucional consolidada», señaló Qasim Abbas, director general sénior de Blackstone. Ben Katovsky, consejero delegado de Recognition Music Group, calificó el momento como «un hito» y destacó el trabajo de su equipo en la protección y el desarrollo del valor de ese legado musical.
Blackstone mantiene presencia en el sector a través de sus activos en SESAC, la organización de derechos de interpretación, y en MNRK, la discográfica anteriormente conocida como eMusic.