Basta con que Beyoncé, Kelly Rowland y Michelle Williams aparezcan en la misma foto para que internet entre en combustión, y eso es exactamente lo que ha pasado. En las últimas horas han circulado imágenes del trío junto, riéndose, cómplices y dándolo todo como si estuviéramos otra vez en 2001. Quien ya estuviera preparando el cuerpo para un anuncio de regreso puede ir guardándolo: no hay reunión oficial a la vista.
La explicación es bastante más doméstica. Las tres se organizaron una noche de chicas para ir a apoyar a Jay-Z, marido de Beyoncé, en su concierto del SoFi Stadium de Los Ángeles. Desde el palco VIP, lejos del gentío, cantaron a pleno pulmón y bailaron un espectáculo que repasaba la carrera del rapero. Ni ensayo secreto ni gira sorpresa: tres amigas de toda la vida pasándolo bien. Que, bien mirado, también tiene su mérito después de tantos años.
Y claro, la nostalgia aprieta. Destiny’s Child no fue un grupo cualquiera: vendió decenas de millones de discos, llenó las listas de himnos de empoderamiento y dejó a una generación entera cantando ‘Survivor’ o sintiéndose invencible con ‘Independent women: Part I’. ‘Say my name’, ‘Bootylicious’ y ‘Lose my breath’ fueron números 1 en medio mundo y las colocaron entre las formaciones femeninas más exitosas de la historia.
Desde que se separaron en 2006 para ir cada una por su lado, sus apariciones juntas se cuentan con los dedos y siempre han sido de las que se recuerdan: el descanso de la Super Bowl en 2013 y la irrupción en el escenario de Coachella en 2018, con Beyoncé como anfitriona. Pocos minutos cada vez, pero suficientes para parar el mundo.
Lo de Beyoncé en solitario ya es otra liga: una de las artistas más influyentes y premiadas de todos los tiempos, de ‘Crazy in love’ y ‘Single ladies’ a obras como ‘Lemonade’ o el fenómeno visual de ‘Renaissance’. Kelly y Michelle tampoco se han quedado quietas, con carreras que han pasado por la televisión, Broadway o la música de raíz espiritual. Agendas imposibles las tres, y aun así siguen sacando hueco para verse.
Así que no, esto no es una reunión. Pero si alguien en la sala está tomando nota: aquí seguimos esperando.